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viernes, 22 de agosto de 2025

LA DIANA DE AÑOVER DE TAJO. LA MAGIA DE LA DIANA. Un cuento de Francisco García Díaz


En Añover de Tajo, cada 24 de agosto, las calles amanecían cubiertas de pólvora, tambores y ecos de trompetas. La diana del patrón no era solo una tradición: era un pacto silencioso que se repetía desde hacía siglos Nadie lo decía en voz alta, pero todos sabían que esa madrugada guardaba un secreto.

Entre las manos de Lucía, heredera de los viejos cofrades, brillaba un pequeño objeto que nunca había mostrado a nadie: una medalla de cobre ennegrecida, grabada con símbolos imposibles de descifrar. Su abuela siempre le había advertido que, llegado el día del patrón, debía llevarla al centro de la plaza mientras sonaban las primeras notas de la diana.

Lo que Lucía ignoraba era que aquella medalla no era un simple recuerdo: era la llave de una leyenda dormida bajo el pueblo, una que podía despertar con el estruendo de los tambores y el repicar de las campanas. Lucía se mezcló entre la multitud en la plaza.

 El reloj marcaba las siete cuando tres cohetes estallaron en el cielo, abriendo la mañana como un trueno de fuego. La gente saltó de júbilo, los abrazos se multiplicaron y la charanga de los músicos de la localidad estalló en notas alegres que parecían sacudir cada piedra de Añover de Tajo.

El gentío comenzó a serpentear por las calles, bebiendo, bailando, derramando risas que se unían a los redobles de la banda. Durante tres horas, Lucía caminó con la medalla ardiendo contra su pecho, sintiendo cómo cada compás alimentaba una energía invisible, como si el propio pueblo danzara para mantener vivo un conjuro.

Cuando por fin la multitud regresó a la plaza, ya abarrotada , los músicos atacaron los acordes de la famosa jota de Añover. El suelo tembló bajo el zapateado de centenares de pies, y en ese preciso instante la medalla estalló en un resplandor imposible de ocultar.

La gente, ajena al secreto, siguió bailando sin notar

que bajo sus pies se dibujaban, por un instante, los mismos símbolos grabados en el cobre. Lucía comprendió: la jota no era solo música, era el latido del sello, el cántico ancestral que mantenía cerrado el umbral.

La figura dorada volvió a aparecer ante ella, invisible para todos los demás.

Lucía apretó la medalla con fuerza, y por un instante sintió que todo el pueblo contenía la respiración. La jota seguía vibrando en cada rincón de la plaza, y ella comprendió que no estaba sola: eran los pasos, las palmas, las risas y los brindis de todos los vecinos los que alimentaban el sello.

Alzó la medalla hacia el cielo, y el resplandor que brotó de ella se mezcló con los colores de los cohetes que aún chisporroteaban en lo alto. La sombra dorada sonrió, inclinando la cabeza en señal de respeto, antes de desvanecerse como polvo al viento. El portal quedó sellado una vez más, fortalecido por la alegría del pueblo.

Nadie se dio cuenta del prodigio. Todos seguían bailando, abrazados, con la música de la charanga retumbando contra las fachadas. 

Lucía, liberada y feliz, guardó la medalla en su bolsillo, riendo con sus amigos como si nada hubiera ocurrido.

La jota alcanzó su clímax, y la plaza entera explotó en un júbilo desbordante. Los músicos soplaban con todas sus fuerzas, las botellas chocaban en brindis interminables, y la mañana de Añover de Tajo se llenó de un rumor eterno: el de un pueblo que, sin saberlo, había renovado su pacto con la luz.

EL PUEBLO, SU GENTE. SU MUSICA Y SU ALEGRIA ERAN LA LLAVE 

Y así, cada 24 de agosto, cuando la diana despierta al pueblo, nadie sospecha que en cada paso y en cada nota se guarda un secreto. Solo Lucía lo sabe… y sonríe al bailar, sabiendo que el verdadero poder de Añover no está en un objeto mágico, sino en la alegría compartida de su gente.

“Dicen los más viejos de Añover de Tajo…

…que cada 24 de agosto, cuando los tres cohetes revientan en el cielo y la diana despierta al pueblo, no solo comienza la fiesta del patrón… también se renueva un pacto muy antiguo.

Francisco García Díaz, hijo de Añover



LA ERMITA DE SAN BARTOLOMÉ, a lo largo de la historia

Si el cerro de la Vega y su castillo son el origen del “Añover bajo”, la ermita de San Bartolomé, con su manantial y su huerta, es el origen del “Añover Alto”. La primera cita sobre ella es de 1483 en la que se habla de la ermita como muy antigua y la primera iglesia de estos caseríos.

Durante el siglo XVI, se consolidan en Añover y quedarán fijadas, varias costumbres y tradiciones. 

Una de las principales, es el culto a San Bartolomé en su ermita; Don Gabriel Niño, hijo menor del Titular del Censo, fundará con esplendidez una capellanía colativa; adquiriendo la famosa huerta que ha llegado hasta nuestros días; bajo su mecenazgo, se realizan el año 1530 importantes obras constructivas y decorativas; probablemente con ocasión de recibir dos reliquias de extraordinaria significación y valor: Un dedo del Santo, y un cabello de Nuestra Señora. 

En el siglo XVII, inmersos en una corriente de renovación de templos –como ocurre con la ermita de la Virgen de la Vega y con la torre de la Iglesia- la vieja ermita fue sustituida por una nueva en 1676. Por estas fechas su manantial de aguas curativas era ya famoso hasta el punto de figurar en publicaciones como “Espejo cristalino de las aguas de España” del Dr. Limón Montero en 1697. En ella se hace alusión al regalo de un cuchillo de plata –símbolo del martirio del Santo- hecho por un escribano madrileño en agradecimiento por la milagrosa curación de una hernia intestinal.

En 1683 se produce la ruina de la Iglesia Parroquial de Santa Ana, construida entre 1530 y 1575, hasta el punto de tener que cerrar el edificio al culto; sacando al Santísimo Sacramento, que se traslada a la Ermita de la Vera Cruz; y se distribuyen entre esta ermita y la de San Bartolomé, los retablos, imágenes, y ornamentos.

El siglo XVIII trajo un período bonanza económica y progreso económico en la Villa de Añover de Tajo, situación que tiene su reflejo en las distintas instituciones del pueblo, y la considerada antiquísima Cofradía de San Bartolomé durante la primera mitad de siglo realiza un buen número de obras y adquisiciones de importancia en su ermita, Nicolás Trevisano realiza el retablo del altar mayor que después dora  Patricio López, se instalan unas puertas nuevas de “toda moldura”, realizadas por José Cabeza de Pantoja, el escultor Diego Rodríguez de Lima, realiza los altares laterales para el Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de Gracia, que se veneraban en esta ermita,…

También se construye un altar portátil y tres mesas de altar, para realzar el culto del Santo, en los días en que se trasladaba en procesión, desde su ermita a la Iglesia Parroquial.

En la segunda mitad de siglo se adquieren importantes objetos de plata, casullas y ornamentos; destacando por su importancia el trono de plata para San Bartolomé, realizado en Toledo en 1764 por el gran artista platero Manuel de Bargas, El Cabildo de la Cofradía de San Bartolomé encarga constantemente tiradas de estampas con la imagen del Santo, …

En 1878 el presbítero Don Pablo Aparicio describe la ermita, dice que consta de una nave con su capilla mayor, en cuyo centro se levanta un hermoso retablo de escayola, en el que se halla la venerada imagen del Santo. Dicho retablo fue construido en 1795 por el maestro de obras D. Pablo Capriani, bajo la dirección del Ingeniero Militar D. Tadeo López, vecinos de Madrid. A ambos lados se veneran las sagradas efigies del Santísimo Cristo de la Misericordia y de Nuestra Señora de Gracia, muy antiguas.

Los muros están cubiertos de exvotos (mortajas, bragueros, pinturas en lienzo, etc.), como muestras de agradecimiento por las curaciones milagrosas debidas a la intercesión del Apóstol. Al entrar en la ermita, a

su derecha, se halla la escalera q    ue da acceso a la cueva en que, por cinco aberturas naturales de las brechas, destila en bastante abundancia la prodigiosa agua con la que se lavan los enfermos.

Hoy en día San Bartolomé continúa siendo el Patrón de Añover de Tajo y en su honor se celebran las fiestas patronales que dan comienzo el 24 de agosto.

Si quieres leer más sobre San Bartolomé o la historia y tradiciones de Añover te invito a navegar por el blog “Añover de Tajo en el corazón y la memoria” (https://octocentenariodeanoverdetajo.blogspot.com/)

Fuentes:

“Añover de Tajo, historia y patrimonio” de Baraka Arqueólogos.

“Historia de la Villa de Añover de Tajo(1222-1848)” de Evaristo Martín Sandoval y Carmen Travesedo y Colón de Carvajal.

“La Sagra Todedana” de Fernando Jiménez de Gregorio.

“San Bartolomé en Añover de Tajo” de Don Pablo Aparicio.

Enlaces relacionados:

LA ERMITA DE SAN BARTOLOMÉ, primeras referencias históricas

LA ERMITA DE SAN BARTOLOMÉ, siglo XVIII nueva ermita.

Cristo de la Misericordia

Javier Rodríguez Sánchez, hijo de Añover


viernes, 15 de agosto de 2025

Memoria escrita de las Fiestas de San Bartolomé en Añover de Tajo

 


En este artículo hago un repaso sobre referencias escritas de nuestras fiestas a lo largo de la historia que he podido localizar, si ya he escrito sobre el hecho en otros artículos de este blog pondré el enlace correspondiente para visitar el artículo, como siempre no está cerrado, si con el tiempo localizo una nueva noticia, la incluiré en él.

Los orígenes de las Fiestas de San Bartolomé son claramente religiosos, relacionados con en el culto al Santo en su ermita, en el libro “SAN BARTOLOMÉ EN AÑOVER DE TAJO” de Don Pablo Aparicio, al hablar de la milagrosa curación de Santa Juana de la Cruz por la intercesión de San Bartolomé en su ermita, dice:

"Santa Juana nació el dia 3 de Mayo de 1481. Habiendo, pues, visitado este santuario con su madre y abuela, como se lee á continuacion del texto citado, siendo la Santa de dos años de edad, se deduce que tuvo efecto en 1485, á cuya sazon ya tenia fama esta romería."

También al hablar de la concurrencia a la ermita en los días de celebración en Agosto:

"Era tan grande la afluencia de gentes que concurria á

la fiesta del renombrado Apóstol desde sus vísperas, inclusa la octava, que las casas del pueblo, convertidas por aquellos dias en verdaderas posadas, eran pequeñas para albergar tan gran muchedumbre, compuesta de personas de toda edad, sexo y condicion, entre las que venian enfermos de todas clases, especialmente con hérnias y quebraduras.

Tanto era así, que en 26 de Agosto de 1688, la Congregacion del Santo acordó relevar los cofrades de algunas obligaciones, que en el dia de la fiesta les imponian las ordenanzas: «Por cuanto aquel dia es muy ocupado para los dichos congregantes, por los muchos huéspedes devotos que vienen de toda la tierra.»"

Si quieres leer más puedes dar en el siguiente enlace:

DEVOCIÓN Y CONCURRENCIA A LA ERMITA DE SAN BARTOLOMÉ DE AÑOVER DE TAJO (Don Pablo Aparicio en 1878)

Desde finales del siglo XIX las noticias vienen marcadas por los acontecimientos taurinos y la banda de música que amenizaba las fiestas, así en el 12 de Agosto de 1899 el el diario "La Campana Gorda" leemos:


En 1901 gran parte de la prensa nacional se hace eco de la desgraciada muerte de Ignacio Palmariño en la novillada de Añover, para leer más en el enlace:

1901 Ignacio Palmariño Bayo “Gavira Chico” encontró su triste destino en Añover

En 1906 en "El día de Toledo" del 25 de Agosto, da cuenta de dos noticias de las fiestas de Añover la participación de la banda de la Academia de Infantería de Toledo y una cogida en los toros:

En 1907 "El heraldo toledano" del 29 de Agosto da cuenta de otra cogida:


En 1908 "El heraldo toledano", cuenta de la animación de las fiestas y también la participación de la banda de la Academia de Infantería:


En 1911 en "La correspondencia de España" el día 18 de Agosto anuncia el cartel de toros de día 25:


También de 1911 tenemos la estupenda crónica de "Verde y Oro":

En 1912 grave cogida de Antoñete, dan la noticia "La correspondencia de España" y "Las provincias diario de Valencia", los toros son de Agustín Sánchez:


En 1913 vuelve Antoñete a Añover, tiene mejor suerte y es el triunfador de estas fiestas, el Eco toledano del 20 de agosto da la noticia,  a continuación dos interesantes enlaces sobre Antoñete en Añover:




En 1915 el día 27 de Agosto "La correspondencia de España" hace la crónica sobre los toros, no nombra a los toreros, parece desde el punto de vista de las reses, curiosidades:


El 26 de Agosto de 1918 "El eco toledano" da cuenta del ganado local de Antonio Sánchez Tardío, de la lidia no exenta de sustos y de la banda de música del Regimiento Inmemorial del Rey:




El mismo día 26 de Agosto de 1918 en el pleno del ayuntamiento, se acuerda la programación del año siguiente, lo vemos en el resumen anual del plenos del Boletín Oficial de la provincia de Toledo del 21 de Diciembre:




El 27 de Agosto de 1920 en "La libertad", Alcalareño II cogido al "veroniquear": 


En las fiestas de 1923, de nuevo ganado local y otra cogida sin consecuencias, en "El liberal" del 28 de Agosto: 


En las de 1925 misma tónica, edición del 27 de Agosto de "El debate":


Inicialmente había pensado no incluir el año las fiestas de 1927 para no ser tan repetitivo, pero fue un hecho de demasiada relevancia en el pueblo para no mencionarlo, tened en cuenta que ese año a consecuencia del conocido motín del tío Boqueta no hubo fiestas, lo contamos en el artículo:


El 26 de Agosto de 1929 "La correspondencia de Valencia", nos cuenta:


El 25 de Agoto de 1930, toros a las diez de la mañana y a las cuatro de la tarde, en "El liberal" y "La libertad":











sábado, 17 de agosto de 2024

Crónica de las fiestas de Añover en 1913, escrita por VERDE Y ORO. En Añover todo fue alegría, respeto y compostura.

 Estaba preparando una entrada para el blog con diversas noticias de las fiestas de Añover en la prensa de hace más de un siglo, he encontrado una crónica de nuestro amigo, desde 1911, “Verde y Oro”. Y desde luego que se merece una entrada el sólo.

Semanario defensor de los intereses de Toledo y su provincia “ZETA”, de 29 de agosto de 1913. Corresponsal en Servicio Especial, Verde y Oro. De fiesta en fiesta.

Añover de Tajo.—Novillada

Como es tradicional costumbre, se han verificado, con todo orden y solemnidad, las fiestas de San Bartolomé. La inseguridad del tiempo, hizo el que la concurrencia de forasteros fuera este año menos numerosa que anteriores. Por otro lado, en los campos han comenzado las faenas agrícolas, de abono y preparación de las tierras que han de dar pan, y eso resta público, que más sagradamente se consagró al trabajo, despreciando la bullanga.

Ni en los actos sagrados, ni en los profanos, registróse el más leve incidente, no teniendo, por consiguiente, que entrar para nada las funciones de la autoridad, sino a son de previsora vigilancia, por aquello de “más vale un por si acaso, que un quien pensara”.

La corrida de novillos, fue mediana, no por culpa de los bichos de D. Federico Gómez-que fueron bastante aceptables- más, si por la de los diestros (?), cuyos nombres no quiero citar, por no manchar ese lucido cuadro, que poseerán, de honores profesionales.

Distingamos, como especial mención, al Miedo, al Precauciones, y al Cualquiercosa, por si las empresas optan el “llegarse” a ellos, y no olviden el que a todos se les cayó desde primera hora la faja. ¡Compasión! ¡Compasión!

Pero ¿Por qué autorizarán los altos mandos estos carteles, en los que figuran nombres de diestros que no los conoce ni su padre? ¡Quedamos en el mismo caso de cuando las capeas! La variante está en que ahora los muchachos alquilan un “vestío” en casa Zurim o la Llavera…

La banda del regimiento del Rey amenizó los festejos, siendo muy aplaudida. Los salones de baile muy animados, que sin que hubiera en ellos que lamentar ninguna chulapada de la gente de chirlata. En Añover todo fue alegría, respeto y compostura.

VERDE Y ORO

26 Agosto 1913


Fotografías de María Victoria Escribano Muñoz.

miércoles, 14 de agosto de 2024

El baile de la bandera en Añover de Tajo

 In memoriam Curro y Luis Contreras


 Luis y Curro tenían a Añover y sus fiestas en el corazón, y el mejor reconocimiento y homenaje para ellos es el artículo de Luis para el programa de las fiestas de 2014:

“BAILE DE LA BANDERA

La Bandera insignia militar que ordinariamente usan los Regimientos, la cual es un pedazo de tafetán de dos varas poco más o menos en cuadro de varios colores, según cada Nación, con sus armas y divisas, el cual está puesto en una media pica o espolón y le lleva uno de los Alféreces, siendo el lugar donde se coloca, el centro del batallón.

Tras el matrimonio, en 1 496 de Doña Juana, hija de los Reyes Católicos, con el Archiduque de Austria, Don Felipe "El Hermoso", se introdujo en las banderas españolas una pieza que se convertiría más tarde en el símbolo hispano por antonomasia, La Cruz de San Andrés. Esta Cruz era el símbolo del Archiduque, ya que Austria estaba bajo el patronazgo de San Andrés y la traía bordada en sus banderas. Más tarde este símbolo se estampará en las banderas que, hasta nuestros días han de llevar los soldados de España.

El Ejército del duque de Alba en Flandes, en su totalidad, lo componían 5.000 españoles, 6.000 alemanes y 4.000 italianos, Cuando el tercio necesitaba alistar soldados, el rey concedía un permiso especial firmado de propia mano a los capitanes designados, que tenían señalado un distrito de reclutamiento y debían tener el número de hombres suficientes para componer la Compañía. El Capitán entonces desplegaba la Bandera en el lugar convenido y alistaba a los voluntarios, que acudían en tropel, gracias a la gran fama de los tercios.

El baile de la Bandera tiene su origen en la imitación que empezaron a hacer las hermandades y cofradías de los alardes que realizaban los Tercios españoles allá por el siglo XVII, por los distintos pueblos, para reclutar a mozos. Precisamente hasta la estructura de la Bandera de los Tercios, el aspa o Cruz de San Andrés, fue imitada por las hermandades, que aún la conservan muchas en sus banderas.  

El baile va siempre acompañado por el son de la música, que es de origen militar, con marchas militares.

En este baile el abanderado rodeado por un gran número de personas, dispuestas en círculo, se encarga de mover la Bandera al tiempo que realiza volteretas, piruetas y demás destrezas, al son de la pieza musical que interpreta la Banda de Música, el portador de la Bandera, la levanta por encima de su cabeza, lanzando en cierto modo, un llamamiento hacia el cielo, creando un vínculo entre lo alto y lo bajo, lo celestial y lo terrenal.

En el cristianismo las Banderas y los Estandartes simbolizan la victoria de Cristo resucitado y glorioso.

Por tradición los encargados de bailar la Bandera han sido los miembros de una misma familia.

Mis recuerdos datan de cuando era un niño, al llegar la procesión de San Bartolomé a la plaza de Colón "Plaza Chica", hacía una parada a la altura de donde actualmente está el bar de Los Jarabos y subían a los niños a las andas, pidiendo sus padres para ellos curación y protección al Santo Patrono, y después se procedía al baile de la Bandera, recuerdo que los encargados eran el Tío Auto y el Tío Chico, (Julián y Emilio Ugena, hermanos), rodeados de sus hijos, sobrino y algún otro familiar y público en general.

Cuando estos dos hombres se hicieron mayores, se dejó de bailar la Bandera, al menos durante cincuenta años, en ese período de tiempo yo intenté que se volviera a bailar, exhortando a sus familiares que recuperaran esa bonita tradición, y, de manera

especial se lo requería a Eduardo "El Auto", hijo pequeño del tío Julián, pero por las causas que él sabrá no lo hizo.

Seguía dando vueltas al tema y un buen día, por separado hice un breve comentario al respecto al Sr. Cura D. Alfonso Mantero Galán, al Sr. Alcalde Alberto Rodríguez Parra, y miembros de la Hermandad de San Bartolomé, les pareció bien y me dieron potestad para a ser posible, recuperar esa tradición.

Le comenté a mi hijo Curro lo que pretendía, al principio no le parecía bien, tenía dudas sobre si iba a saber bailarla, le infundía mucha responsabilidad, se lo comentó a su amigo Javi y tras un par de reuniones más con ambos jóvenes, la cosa se puso en marcha.

El Sr. Alcalde, se ofreció, para si se hacía, el Ayuntamiento asumiría los gastos de confeccionar la Bandera, con la madre de Javi y mi esposa, hicimos algunas gestiones con otros pueblos donde se baila la Bandera, adquirimos, artículos en la tienda de mi prima Conchi Contreras y la Bandera se hizo, mi prima, regaló todo lo que compramos en su casa y Anabel compró el resto e hizo la Bandera.

Llegado el 23 de Agosto de 2013 Javi y Curro, bailaron la Bandera de nuevo en Añover de Tajo, recuperaron la tradición e hicieron el baile con respeto, dignidad y sentimiento, al ritmo que tocaba la Banda de Música a cargo de la batuta de mi gran amigo Ramón Doblado.

Enhorabuena a todos los que habéis hecho posible que Añover recupere sus raíces.”

Luis Contreras Carmena, hijo de Añover




sábado, 10 de agosto de 2024

MILAGROS DE SAN BARTOLOMÉ EN SU ERMITA DE AÑOVER DE TAJO

Descritos en el libro “San Bartolomé en Añover de Tajo” de  Don Pablo Aparicio en 1878. Copio del libro. 


Los que obraron por intercesión del glorioso Apóstol San Bartolomé fueron tantos, que en 1642 se abrió un expediente para probarlos, como ya queda dicho, por mandato de los señores del Consejo de Gobernación de este Arzobispado, Sede vacante, a petición del Lic. Don Gerónimo Ortega, mayordomo de la ermita. A efecto comisionaron a los Rdos. Curas Párrocos de San Miguel el Alto de la ciudad de Toledo, el de la villa de Gálvez en esta provincia, y el de esta feligresía de Añover, que lo era a la sazón el Licenciado D. Bartolomé Serrano de Moreta, para que informasen respecto a los hechos y personas en cuyo favor se verificaron y se mencionan en la petición, feligreses respectivamente de las expresadas parroquias.[i]

Cual fuese el resultado de las averiguaciones, que debieron hacerse los citados Párrocos de San Miguel de Toledo y villa de Gálvez, no lo sabemos, limitándonos por tanto al que dieron por evacuadas por el de esta villa, único que tenemos a mano y para el caso suficiente [ii]

Entre otros milagros, de se que hizo relación en la información practicada por el referido Cura de esta parroquia, fueron aprobados y autorizada su publicación en concepto de tales por el expresado tribunal[iii], los obrados en favor de Bernabé Berrueco y Sebastián de Salas, vecinos de Torrejón de Velasco, como veremos después. Prescindiendo de las declaraciones, que sobre ellos prestaron diferentes testigos, nos limitamos a transcribir las que, en debida forma, hicieron los mismos interesados.

La del primero dice así: “En la villa de Torrejón de Velasco a 13 días del dicho mes de Marzo del dicho año (1642), para la dicha probanza, su Merced el dicho Juez mandó comparecer ante sí a Bernabé Berrueco, vecino de esta villa, del cual se recibió juramento en forma de derecho, y le hizo y prometió decir verdad; e siendo preguntado por el tenor de dicho pedimento, dijo:” Que lo que sabe e pasa es 

que, siendo de edad de 30 años, estando ahoyando la viñas de esta villa, se quebró de un lado, y tuvo una potra tan grande, que fue necesario ponerle un braguero de hierro, para poderla sustentar. Y estando muchos días malo, por espacio de dos años, no solo no podía trabajar, pero aún ir de su casa a la Iglesia o plaza no podía, sino era sentándose muy amenudo, por los grandes dolores que tenía; y, habiéndolo hecho algunas curas, nunca sanaba, antes estaba peor. E habiéndolo visto Ana Morena, viuda de Pedro de Salas, vecina de esta villa y de este testigo, le dijo que se encomendase muy de veras al señor San Bartolomé y ofreciese en su día ir visitarle en su ermita, que está en la villa de Añover de Tajo; pues sabia los grandes milagros, que este Santo hacía con semejantes enfermedades; que ella iría con él. Y este testigo se ofreció con gran devoción, pidiéndole al Santo le sanase. E fue a visitarle en la dicha ermita la víspera y día del señor San Bartolomé, a 24 de Agosto habrá 11años, poco más o menos. E habiéndose lavado con el agua, que cae debajo del altar del Santo, y untándose con el aceite de la lámpara, y confesándose en la santa casa, estando recibiendo la comunión en ella en la primera Misa, que dijo el capellán (que era un clérigo muy viejo) en compañía de María de Cubas, su primera mujer, y de la dicha Ana Morena y de Tomás Fernández, todos vecinos de esta villa, en cuya compañía fue desde ella a la dicha ermita en habiendo comulgado, sintió como se le había caído el braguero, y a voces delante de los dicho y de otros muchos que había allí, que no conoció, dijo, sacando el braguero y enseñándole a todos; cómo le había sanado el Santo. Y desde entonces quedó milagrosamente sano, de tal suerte, que puede cavar, harar y hacer otros ejercicios, como ahora los hace, sin tener ningún impedimento, ni haber tenido achaque, ni dolor, ni otra reliquia de él. Por lo cual, agradecido a la merced que le hizo Dios, por intercesión del Señor San Bartolomé, ofreció de ir todos los años en su día u octava, a visitar su santa casa, como ha hecho siempre”.

Continuando el susodicho Berrueco, por lo que respecta a otros casos idénticos, que el mismo presenció, añade: “Y este mismo día (en el que se vio

sano) lavándose en la bóveda, llegó un hombre viejo, que le parece que tendría más de 70 años, y le dijo; que tenía una gran potra, que se había lugar de lavarse todos. Y este testigo le respondió; que entrase; que para todos estaba allí el agua. Y entró e se lavó, cuando este testigo se estaba lavando. Y después dijo en la iglesia a este testigo en presencia de muchas personas que, como eran forasteras, no conoció; como el Santo bendito le había sanado, haciendo con él un gran milagro; y en voz alta dijo: Señor, si no me conviene para mi salvación, volvedme la enfermedad”.

Continúa su declaración, refiriéndose a otros, y concluye, asegurando “ser la verdad socargo del dicho juramento, pública voz y fama en esta villa (Torrejón) y las de la comarca. Y no lo firmó, porque no sabe, y es de edad de 43 años.

El Lic. Serrano Moreta

Ante mí, Bernardo Martín Plaza, Escribano”[iv]

En el libro tenemos contados más milagros, iré contando...



[i] Libro de los Milagros, folio 2.

[ii] Este expediente, que venimos llamando libro de los Milagros, se conserva íntegro en esta parroquia, compuesto por 36 hojas en pliego. El mismo, cuya lectura me movió a escribir esta obrita.

[iii] Según consta en la página 38 y siguientes de este opúsculo.

[iv] Al pie de la letra del libro de Milagros; folio 19 y siguientes.

POTRA: Especie de hernia o rotura interior, que se causa por bajar las tripas à la bolsa de los testículos.

Fotografía en blanco y negro, bajada de San Bartolomé a la ermita en 1944, fotografía de María Victoria Escribano Muñoz

jueves, 1 de agosto de 2024

CONSERVAD LAS TRADICIONES QUE APRENDISTEIS


Prólogo del libro “San Bartolomé en Añover de Tajo” escrito por Don Pablo Aparicio y editado en Toledo en 1878, es profundamente religioso y reflejo de la época en que fue escrito, da mucha importancia a las generaciones que nos ha precedido y respeto a sus costumbres y tradiciones.

“Cuando el espíritu católico se desenvuelve por medio de esas solemnes manifestaciones, que llamamos peregrinaciones religiosas; viéndose tan útil y plausible motivo visitados por multitud de fieles antiguos santuarios, baluartes donde se conservan preciosos restos de nuestras venerandas tradiciones, bueno será consagrar una mirada, por rápida que sea, a uno de los que se hallan en centro de España, muy concurrido en la antigüedad, y no poco notable por los favores del Santo. Me refiero al de San Bartolomé en la villa de Añover de Tajo.

Para sostener el espíritu de sus antiguos devotos, y propagarlo entre los demás, es para lo que escribo este opúsculo, hijo únicamente de mi ferviente anhelo por la devoción al Santo Apóstol. Me valgo al efecto, no de la tradición oral, que aún merece bastante, cuando la justifican los hechos, sino de la tradición escrita, competentemente autorizada[i]. Hecha esta salvedad, que consideramos muy al caso, empezamos por encarecer a todos el amor y

veneración al protector venerando de Añover de Tajo, que, al fin, si los objetos que recibimos por nuestros padres y abuelos, por insignificantes que sean, los tenemos en grande estima, conservándolos en el lugar más decente de nuestras casas, tanto o más aún debemos conservar sus venerandos recuerdos. Por esta razón traigo a la memoria los piadosos afectos que nuestros mayores consagraron a San Bartolomé en Añover de Tajo, para que procuremos no olvidarlos, gravándolas en las tablas de nuestros pechos. Tenete Traditiones, que didicistis, se puede decir con el Apóstol: “Conservad las tradiciones que aprendisteis”; esas tradiciones religiosas, que nos fueron legadas por nuestros antepasados.”



[i] Libro de los Milagros, así se titula el expediente que se conserva íntegro en esta Parroquia, autorizado y aprobado por el Emmo. Consejo de Gobernación del Arzobispado. De él extractamos los principales hechos, dando a los demás distinto carácter.


Otras publicaciones en el blog del libro “San Bartolomé en Añover de Tajo” de Don Pablo Aparicio:

AÑOVER DE TAJO, descripción de Don Pablo Aparicio en 1878 en su libro "SAN BARTOLOMÉ EN AÑOVER DE TAJO"

Ermita de San Bartolomé, descrita por Don Pablo Aparicio, Presbítero, Cura Párroco de Puebla de Valles y Rector de dicho Añover. 1878

DEVOCIÓN Y CONCURRENCIA A LA ERMITA DE SAN BARTOLOMÉ DE AÑOVER DE TAJO (Don Pablo Aparicio en 1878)

Aguas de la ermita de San Bartolomé en Añover de Tajo

MILAGROS DE SAN BARTOLOMÉ EN SU ERMITA DE AÑOVER DE TAJO



La casa del mayorazgo de los “Niño” en Añover de Tajo. Por Mari Carmen Sánchez Carmena

  La casa del mayorazgo de los “Niño” en Añover de Tajo La familia de los “Niño” era una de las más importantes de la nobleza de Toledo. ...

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