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miércoles, 27 de noviembre de 2024

Doña Tomasa Piosa de la Cueva, maestra (1899 a 1913)

27 de noviembre, día del maestro

Llevaba unos días buscando información en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, estaba relacionando las palabras “maestro” y “Añover de Tajo”, encontré varias veces el nombre de una maestra que estuvo destinada en Añover en 1910, se trataba de Doña Tomasa Piosa de la Cueva, me picó la curiosidad y empecé a indagar sobre ella.

¡En menudo lío me metí!, encontré más de setenta referencias en noticias de prensa, una vida profesional de lo más intenso, una auténtica e incansable luchadora que en ocasiones se adaptaba a la circunstancias y en otras utilizaba cualquier arma.

Para celebrar el día y homenajear a los maestros y maestras que han pasado por Añover, podía haber hecho un artículo sobre Don Trifón o Don Celestino, esta vez va a ser repasando lo más brevemente posible (no pondré todo) los casi 50 años de servicio de Doña Tomasa, era aragonesa, posiblemente de Zaragoza:

El 6 de Diciembre de 1899 en la revista de instrucción pública "El Magisterio Aragonés" sale el listado de maestras que han aprobado la oposición correspondiente, es la suma de los ejercicios: Oral, Escrito, Práctico y Labores. Los maestros no tienen la última nota, están exentos de "labores".


Curiosidad de las oposiciones, en "El Ramo, periódico independiente de primera enseñanza, defensor de los intereses del Magisterio", el 21 de septiembre de 1899, sobre el ejercicio escrito, tenía su punto el examen, a Tomasa le bajaron la nota después, como hemos visto en el listado anterior:



En "El magisterio español  Revista General de la Enseñanza" de 19 de Mayo de 1900, capítulo de nombramientos, Tomasa pide destino en Zaragoza como interina:



En “El Eco Toledano Diario defensor de los intereses morales y materiales de Toledo y su provincia” el 9 de Diciembre de 1910, y en “La Correspondencia de España diario universal de noticias” el 17 de noviembre de 1910, aparece la noticia del nombramiento de Tomasa como maestra con plaza en propiedad en Añover de Tajo:



En "El Boletín Oficial de la Provincia de Murcia" de 24 de marzo de 1913, Doña Tomasa participa en un concurso por actos de protección a la infancia, como maestra en Añover de Tajo:





Seguimos en 1913, una año que va a ser largo, en “Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza”, el 24 de Junio de 1913, resolución provisional del primer concurso de traslados correspondiente a Enero de 1912, a Doña Tomasa le dan Oviedo, parece que se va de Añover, pero aún veremos noticias relacionadas con su trabajo en nuestro pueblo:




En "El magisterio español  Revista General de la Enseñanza" de 18 de Agosto de 1913, dan cuenta del resultado de reclamaciones al concurso, entre ellas a Doña Tomasa que le quitan la plaza de Oviedo y le dan en Serón (Almería):



Seguimos en otro capítulo, queda mucho por contar, tiene que recibir algún premio por su labor en Añover y creo que el no le gusta mucho su nuevo destino. Continuará...






jueves, 1 de agosto de 2024

CONSERVAD LAS TRADICIONES QUE APRENDISTEIS


Prólogo del libro “San Bartolomé en Añover de Tajo” escrito por Don Pablo Aparicio y editado en Toledo en 1878, es profundamente religioso y reflejo de la época en que fue escrito, da mucha importancia a las generaciones que nos ha precedido y respeto a sus costumbres y tradiciones.

“Cuando el espíritu católico se desenvuelve por medio de esas solemnes manifestaciones, que llamamos peregrinaciones religiosas; viéndose tan útil y plausible motivo visitados por multitud de fieles antiguos santuarios, baluartes donde se conservan preciosos restos de nuestras venerandas tradiciones, bueno será consagrar una mirada, por rápida que sea, a uno de los que se hallan en centro de España, muy concurrido en la antigüedad, y no poco notable por los favores del Santo. Me refiero al de San Bartolomé en la villa de Añover de Tajo.

Para sostener el espíritu de sus antiguos devotos, y propagarlo entre los demás, es para lo que escribo este opúsculo, hijo únicamente de mi ferviente anhelo por la devoción al Santo Apóstol. Me valgo al efecto, no de la tradición oral, que aún merece bastante, cuando la justifican los hechos, sino de la tradición escrita, competentemente autorizada[i]. Hecha esta salvedad, que consideramos muy al caso, empezamos por encarecer a todos el amor y

veneración al protector venerando de Añover de Tajo, que, al fin, si los objetos que recibimos por nuestros padres y abuelos, por insignificantes que sean, los tenemos en grande estima, conservándolos en el lugar más decente de nuestras casas, tanto o más aún debemos conservar sus venerandos recuerdos. Por esta razón traigo a la memoria los piadosos afectos que nuestros mayores consagraron a San Bartolomé en Añover de Tajo, para que procuremos no olvidarlos, gravándolas en las tablas de nuestros pechos. Tenete Traditiones, que didicistis, se puede decir con el Apóstol: “Conservad las tradiciones que aprendisteis”; esas tradiciones religiosas, que nos fueron legadas por nuestros antepasados.”



[i] Libro de los Milagros, así se titula el expediente que se conserva íntegro en esta Parroquia, autorizado y aprobado por el Emmo. Consejo de Gobernación del Arzobispado. De él extractamos los principales hechos, dando a los demás distinto carácter.


Otras publicaciones en el blog del libro “San Bartolomé en Añover de Tajo” de Don Pablo Aparicio:

AÑOVER DE TAJO, descripción de Don Pablo Aparicio en 1878 en su libro "SAN BARTOLOMÉ EN AÑOVER DE TAJO"

Ermita de San Bartolomé, descrita por Don Pablo Aparicio, Presbítero, Cura Párroco de Puebla de Valles y Rector de dicho Añover. 1878

DEVOCIÓN Y CONCURRENCIA A LA ERMITA DE SAN BARTOLOMÉ DE AÑOVER DE TAJO (Don Pablo Aparicio en 1878)

Aguas de la ermita de San Bartolomé en Añover de Tajo

MILAGROS DE SAN BARTOLOMÉ EN SU ERMITA DE AÑOVER DE TAJO



viernes, 19 de julio de 2024

La Guerra de la Independencia en Añover , 1808. Teatro itinerante en Añover de Tajo, nuestra historia, 6 de julio de 2024 Plaza de Toros


                                La historia que voy a contar,...

Es una historia veraz

Es la historia de unas gentes

La gente de aquí, del lugar.

 

Gente sencilla y corriente,

GENTE,  que tuvo que aguantar

Y sufrir en propias carnes

Del invasor, su atrocidad.

 

En mil ochocientos nueve,

Bajo el dominio imperial

De Napoleón Bonarparte,

España ¡invadida está!

Siendo más fuerte el dominio

Más que en pueblos, en ciudad.

 

Pero ¡escuchen! Aunque aquí

Había cierta tranquilidad,

Ocurrieron unos hechos

Que al pueblo, le hicieron temblar.

 

Los hechos así se remontan

A una fecha en singular,

El día nueve de agosto

¿Qué creen que pudo pasar?

 

¿Qué pasa en el mes de agosto?

¿Hay alguna festividad?

¡San Bartolomé! ¿Quién lo duda?

Días para beber y cantar.

 

Volvamos a nuestra historia,

Guardado está, el cereal,

Los huertos siguen con frutos

Una envidia ¡el melonar!

 

Poco le falta al pimiento

Para hacerlo en “ensala”

Mientras sus gentes ¿qué hacen?

¿alguién lo sabe? Alla va:

 

Preparaban feria y fiestas

Con la ilusión de empezar.

Unos buscaban "un hato"

Otro limpiaba el zaguán.

 

Asaba pimientos, este.

Aquel " se iba a pelar"

Y ese que no había acabado

Termina de enjalbegar.

 

A estos y otros menesteres

Procedían con afán

Cuando de pronto unos ruidos…

 

Pero…¡Que digo!¡No sigo!

Mejor, me voy a callar.

Vean con sus propios ojos,

Desde el principio… al final.



Una taberna, en los soportales de la plaza chica, regentada por un señor mayor el tío Puchero. En la taberna, el tío Puchero, que está secando unas copas detrás de la barra. Dos mesas delante de la barra, en ellas se encuentran cinco personas. En una de ellas una pareja sentada (el tío campanillo y el tío guindillo) están tomando unas copas de vino, en la otra (apartada) hay dos personas forasteras (Cayetano y Francisca). La mujer del tío puchero (Genoveva) está limpiando o haciendo que limpia entre las mesas y la barra. Llega un señor llamado Nicolás.

NICOLAS. - ¡Buenos días tío puchero!

TIO PUCHERO. - ¡Hombre, si está aquí el señor Nicolás! el vende más de la plaza de la cebada, o de la puerta de Toledo, lo que quieras ver.

En la mesa cercana a los forasteros, uno de ellos pregunta al otro

CAMPANILLO. - ¿Qué dice este de la plaza de la Cebada y de la puerta de Toledo?

Los forasteros:

CAYETANO. - ¿no sabe usted donde está la plaza de la Cebada?

CAMPANILLO. - La verdad que lo he oído, pero ¡ni la más remota idea de donde está!

FRANCISCA. - ¡Por Dios señor, si la tenemos en Madrid! es donde más se vende el grano y las hortalizas de toda España. Si quiere usted vender, váyase allí y si no quiere pasar se queda en la mismita Puerta de Toledo y rápido, si el género es bueno y le conocen, se lo van a quitar de las manos.

Entra a la taberna Nicolás.

NICOLAS. - ¡Ponme un chato de vino, que tengo “ser”!
y pon de beber también a estos dos esguandramillaos que, seguro que están secos y no tienen ni “medio real”, tanto hacerse los remolones y a la hora de la verdad, mucho darle al pico, mucho darle al pico y no tienen ni pa alternar.

GENOVEVA. -Se te ve contento Nicolás, y vienes mu aviao, sé que te habías ido a Madrid ¿Qué, vienes de picos pardos?

NICOLAS. - ¿De picos pardos? De hacer los menesteres que todo hombre de bien debería de hacer. Ahora mismo llego de Parla. Hace cinco días que me fui a Madrid, con mi carro y mis mulas a vender los melones.

GUINDILLO.- ¿Y … cinco días has tardado?

NICOLAS. - ¡Hombre, claro! Primero que vas, haces noche en Parla, porque la mula no aguanta, llegas a Madrid, vendes, te acuestas, vuelves a Parla y te vienes “paca”, cinco días.

CAMPANILLO. - ¿Y los vendes bien?

NICOLAS. - ¿Qué si los vendo bien? ¡vaya melones!¡los primeros y adelantaos! No sabéis bien como me los quitan de las manos. Aunque unos salgan buenos y los otros regulares, no veáis lo famosos que son, desde que hace tres años, un escritor se le ocurrió la idea de mencionarlos en una comedia que ahora representa en el teatro de la Cruz. No me hace falta ni siquiera pasar a Madrid y ya los tengo todos vendidos.

TIO CAMPANILLO. - ¿Y cómo están las cosas por Madrid?

GENOVEVA.-¡ Pufff! según vienen contando las cosas tienes que estar mu mal, hablan que si de los gabachos, que si traen a todo el mundo a reopelo, que no respetan na de lo que tenemos en estas tierras, vamos, que son unos valientes cabrones.

TIO GUINDILLO. - Yo estuve el año pasado en Madrid, pal mes de mayo, y fíjate por donde, en el palacio real, se empezó a agolpar la gente, diciendo que se llevaban a los hijos del rey, yo no sé ni quien son, pero la gente, empezó a alborotarse y se formó una mu gorda, cuando vi tanto jaleo, puse el rabo entre las piernas y me vine pal lugar.

GENOVEVA. - Pues pa esas fechas… ¡Dicen que los franceses que había allí, o los gabachos como tú dices, cogieron a tos los que pillaron, y los pasaron a cuchillo o se liaron a tiros!

TIO PUCHERO. - Pues ahora dicen que, en Madrid, mandan los gabachos y que ni el rey ni sus hijos están en España y que to lo que pillan lo hacen polvo.

TIO CAMPANILLO. - Menos mal que aquí en Añover, no tenemos ninguno de esos, que si no…

NICOLAS. - Como os decía, vengo de Parla, de acostarme allí y me he enterado que estos franceses quieren pasar por el pueblo para ir hacia Almonacid, pero no creo que eso sea verdad, nosotros estamos mu a gusto aquí y no creo que quieran na con nosotros.

TIO GUINDILLO. - ¿se cuentan allí algo del médico de
Villaluenga? Creo que es un tío de muy señor mío, que se llama, se llama…

TIO CAMPANILLO. - Juan Palarea

TIO GUINDILLO. - Eso es, por lo visto, ha dejao sus cosas y se ha echao al monte pa dar escarmiento a esos gabachos.

GENOVEVA. – Sí, hoy se oye mucho de gente, aún con dinero, que se ha echado al monte, dejando sus cosas y se han hecho bandoleros para escarmentar a los franceses.

TIO CAMPANILLO. – Salen de la nada, los pegan una paliza, se van corriendo con todas sus pertenencias y es imposible encontrarlos.

GENOVOVA. - ¡Así sí que son unos honrados bandoleros!

Entra Anselmo a la taberna con aires más de señorito.

ANSELMO. - ¡Buenos días Tío puchero! ¡buenas a todos los aquí presentes!

(Anselmo entra de muy buen humor y canturreando (alguna canción del pueblo). Viene vestido muy moderno para la época.

TIO GUINDILLO. - ¡Hablad bajito que viene Anselmo!

TIO PUCHERO. - ¡Coño! desde que estás trabajando en
Aranjuez, en las tierras del rey no hay quien te reconozca, no pisas por el pueblo pa na, pareces un afrancesado.

CAMPANILLO. - ¿Qué es eso de un afrancesado?

CAYETANO. - Son los que están de acuerdo en las ideas de los franceses, seguro que éste, como está trabajando en las tierras que ahora dicen que pertenecen al nuevo rey Pepe Botella, tendrá algún beneficio, le untan bien y no pone ninguna pega a que estemos ocupados por los gabachos, le visten, le dan de comer y el a lamerlos el culo ¡si no tendrá ni idea de los ideales que tienen!

ANSELMO. - ¡Ponme un chato de vino bueno! Vengo de la barca de Requena y lo que me han puesto es una mierda, se me va la cabeza por todos lados.

TIO PUCHERO. - ¿Como lo quiere el Príncipe de la Paz? ¿Tinto o blanco?

TIO CAMPANILLO. - ¿Príncipe de la Paz?

CAYETANO. - ¿No sabe quién es?

TIO CAMPANILLO. - ¡Pues no!

CAYETANO. - El señorito Godoy, menudo fulano, solo le falto ser rey, dicen que ocupó todos los cargos y que hasta se acostaba con la reina María Luisa y el rey Carlos, tan contento. Un fulano que salió de la nada y que llego a lo más alto.

TIO GUINDILLO ¿Y el infante Fernando, que ahora dicen que es el rey, pero que no es el rey, que yo estoy hecho un lio, no decía nada?

GENOVEVA. - ¿Qué no decía nada…? Calla, calla… si por lo visto ha habido más tiras y aflojas entre los reyes, Godoy y Fernando que nada. Si por eso se han metido aquí los gabachos. Vinieron engañándonos que iban a Portugal y que iban a proteger al pobre Fernando y mira tú como nos vemos ahora.

TIO CAMPANILLO. - ¿y dónde están los reyes ahora?

FRANCISCA. -En Francia, y el infante o el rey, que ya no sé lo que es, también.

ANSELMO. - ¡que sabréis vosotros sobre la vida de la corte! Habríais tenido que ver lo que vi yo en Aranjuez en el mes de marzo de año pasado.

TIO GUINDILLO.- ¡Cuéntanos que viste!

Una de las mujeres que están en la casa de al lado sale al lado de la taberna, enjalbegando y escucha.

ANSELMO. – Estaba yo cerca de palacio, cuando un tal Tío Pedro, seguido de una turba… ¡Pon otro chato de vino!

RAMONA. - ¡Están hablando del TIO PEDRO! ¿Sabéis quién es?

LIBORIA. - ¡No!

MATILDE. – El Conde de Montijo, iba vestido de aldeano

RAMONA. - ¿El conde de Montijo…? ¿Por qué se disfrazó así?

MATILDE. – Para que no le reconocieran como noble.

RAMONA. - ¡Claro! El Conde de Montijo siempre ha estado a favor de la causa de Fernando ¡si hasta dicen que le desterró el rey Carlos!

ANSELMO. – Pues como os comentaba, salió con una turba de gente a las que su unieron más y más personas y se fueron hasta el mismo palacio de Godoy.

TIO GUINDILLO. – Y de todos es sabido lo que pasó allí.

TIO CAMPANILLO.- Quemaron muebles, se llevaron joyas y cuadros…

Dos mujeres al otro lado de la taberna están cargando un carro con paja.

AMBROSIA. – Vamos Consuelo, que ya nos queda poco para terminar de cargar el carro.

CONSUELO. – Sí, ahora terminamos esto y a otros menesteres ¡esto no se acaba nunca!

Se oyen disparos y sonidos como si se forzaran puertas rompiéndolas. Entran tres grupos de soldados franceses. El primero por la parte de la iglesia, llevan consigo objetos religiosos dorados y plateados. El segundo grupo entra por la parte lateral donde se encuentran Ambrosia y Consuelo, entran por la puerta del granero, y se llevan algún objeto de labranza, sacos de cereal y el carro que estaban cargando. El tercer grupo entra por la parte central, pasando a las casas que encuentra a mano izquierda y a la taberna. Entran y salen de algunas casas al igual que entran a la taberna y a la casa que hay al lado. Salen con varios objetos en las manos. Se marchan juntándose los tres grupos por la calle que queda libre, cantando La Marsellesa.

Llega un campesino a la plaza y pregunta:


¿Qué “estrozo” es todo esto?

¿Qué es lo que ha pasado?

¡Hay fuego en el campanario!

¿Acaso os han robado?

RICARDA:

Mis anillos, mis collares,

De oro, un candelabro,

Los enseres por el suelo

Y en la cabeza ¡un desgarro!

AMBROSIA:

El carro lleno de paja,

Diez sacos llenos de grano,

Los aperos de labranza,

Los garbanzos de este año.

TIO PUCHERO:

Un tonel lleno de vino,

De aguardiente, cuatro frascos,

Los manteles de las mesas

Y dos pucheros de barro.

RAMONA:

Han violado a mi hija,

Por el suelo la han tirado,

No contento el primero,

Han ido dos, tres, hasta cuatro.

CURA:

Un crucifijo de plata,

Las peanas y los mantos,

Una custodia de oro,

Y por el suelo los santos.

RICARDA:

Así no estaremos tranquilas,

No nos crucemos de brazos,

Cojamos lo que tengamos

Y vamos a organizarnos.

CONSUELO:

Yo tengo una guadaña,

Un bierlo y algunos palos,

Que los tenía escondidos

¡vamos a utilizarlos!

TIO PUCHERO:

Yo tengo muchos cuchillos,

Tenedores y dos frascos,

Si los rompemos el culo

¡Servirán para rajarlos!

RAMONA:

¡Por la honra de mi hija

¡Yo me echaré al campo!

¡Me voy con esas cuadrillas

De bandoleros honrados!

CURA:

¡San Bartolomé bendito!

¡Valientes añoveranos,

Defendamos nuestras casas!

¡Viva Añover de Tajo!

Salen todos con objetos en la mano (navajas, hoces, bierlos… ) en pos de los franceses.






Autor: Ignacio García Díaz
Director: Ernesto Duque
Juglar        :        Ignacio García

Ambrosia:         Felisa Mateos
Consuelo:          Gloria Martin
Tío Puchero:     Luis Miguel Gómez
Nicolás:              Julián Madrid
Cayetano:         Marcos Aranda
Francisca:         Mari José Sanchez
Ramona:            María Rosa González
Liboria   :            Inma Alonso
Matilde:              Manola Carmena
Ricarda :             Cande Gutiérrez
Niña Celerino:   Inés Serrano
Niña Araceli    :  Aurora Arribas
Niña Claudia:     Galia Villaluenga
Niño Vicente :    Mauro Arcos
Niña Ines :          Ana García
Niño Ricardo :   Pablo García
Niños:                    Raúl Carmena, David Moreno
Niño Juan :         Mauro Villaluenga 
Un cura:               Dimas Arribas
Anselmo:             Gregorio Almagro
Campesino:        Miguel Martínez
Genoveva   :     Alicia Ramos
Campanillo:     José Ignacio Molina
Guindillo:          Eduardo Salgado
Campesino3:    Domingo Hernández
Mujer 1 y 2 :             Conchi  Doblado, Mari Luz Magdaleno
Madres con niños:  Conchi Codero- Patricia Carmena- Jezabel Gómez  
Coros:
 Raquel Carmena,  Inma Martin, Isabel Estévez, Antonia Estévez.
Soldados:
Jaime García, Oscar Rincón, David Lozano, Gisela Rodríguez, Rodrigo Arcos, Francisco García, Daniel Albarrán, Andrea Rancaño,  Jose manuel Rancaño y José Manuel Rancaño (hijo)

Enlaces:

















sábado, 22 de junio de 2024

Devenir histórico de la propiedad del pueblo de Añover (parte 2)



 El censo enfitéutico pasa a la familia Niño, durante 5 siglos hasta su desaparición.

A la muerte de Don Luis sus hijas Doña Constanza y Doña Isabel Carrillo, ponen en ejecución las mandas del testamento que otorgó en 1479; una de cuyas cláusulas, ordena el pago de una deuda contraída en la pasada guerra, y para cuya satisfacción autorizaba el testador la venta y traspaso del el Censo Perpetuo de Añover, lo ofrecen en retracto y tanteo al Arzobispo de Toledo, que renuncia y autoriza a las hermanas Carrillo, para vender y traspasar el Censo a favor de Rodrigo Niño; de este trámite existe un acta del Notario Apostólico Pedro de la Puente en Alcalá de Henares el 10 de Febrero de 1480.

“…conosçemos por esta presente carta que vendemos e traspasamos a bos Rodrigo Niño hijo del honrrado caballero Hernando Niño que Dios aya, uno de los rejidores de la dicha ciudad de Toledo…”

“...e con el cargo de todas las condiciones e obligaciones del dicho censo e tributo, los quales dichos diez mill e zinquenta maravedies del dicho tributo se pagan en cada un año la mitad por el dia de Pasqua Maior e la otra mitad por el dia de San Miguel de septiembre de cada un año según que en el dicho contrato del dicho zenso se contiene,…”

Eran los Niño una de las principales familias de la nobleza toledana, que con anterioridad, ya poseían tierras y hacienda en Añover, estaban decididos a tener una relación muy estrecha con el pueblo.

En 1511, con ocasión de realizarse la primera transmisión del Censo, se imponen por el Cardenal Cisneros al nuevo titular, Don Juan Niño, unas nuevas y transcendentes cláusulas: 

Se obliga a los titulares, a que cada cinco años impetrasen el reconocimiento por el Arzobispo de Toledo; se declara expresamente, la vigencia y efectos, del Fuero de Población de 1222; se garantiza la indivisión del término de Añover; y se prohíbe el traspaso del Censo a instituciones religiosas y a miembros de la nobleza. El Papa león X expidió una bula plomada en Roma el 7 de Enero de 1517 confirmando el acuerdo.

Con este importante patrimonio añoverano, quedará dotado en 1533 el mayorazgo familiar, que se irá transmitiendo, quedando así vinculadas villa y familia, durante cinco siglos.

En 1575 se redacta y remite a Rey Felipe II, la contestación al célebre interrogatorio de las “Relaciones”, que aportan una primera visión general de Añover, había aumentado mucho la población de sesenta años a esa parte; pasando de ochenta a trescientas familias, la mayoría de labradores. Se cosechaban un total de 10.000 fanegas de grano; trigo, y mayormente cebada; cerca del río se plantaban entonces viñas y frutales; que producían: manzanas, jabíes, peras, ciruelas, duraznos, manzanas, membrillos, guindas, melocotones, etc.

Y todo tiene su fin hasta el Censo Enfitéutico, así reunida en Toledo el 16 de Marzo de 1846, la Comisión de Culto y Clero del Arzobispado; reconoció a favor del poseedor de los bienes del antiguo Mayorazgo de Niño, la Titularidad del Censo Perpetuo de Añover, que había recaído en la persona de Don Diego Isidro de Guzmán y de la Cerda, Conde de Añover de Tormes y de los Arcos; quien por escritura pública otorgada en Madrid en 1848, de común acuerdo y conjuntamente con los vecinos de Añover de Tajo, establece el convenio, por el que liberados de los antiguos contrato de censos enfitéuticos, los vecinos acceden finalmente a la plena propiedad de sus tierras e industrias. Concluye así felizmente, el primer período de la Historia de Añover (1222-1848).

En fecha tan memorable y fundamental para la Historia de Añover, estaban avecindadas 1.554 personas, que vivían en las 320 casas existentes en la villa.

Artículo extraído del libro inédito: Martín de Sandoval, Evaristo, y Travesedo y Colón de Carvajal, Carmen, Historia de la Villa de Añover de Tajo (1222-1848).



jueves, 6 de junio de 2024

La Dehesa de Barciles o Barcilés en Añover de Tajo (Parte 2)


En esta segunda parte sigo citando el libro “Historia De La Villa Añover De Tajo (1222-1848)” de Evaristo Martín de Sandoval y Carmen Travesedo y Colón de Carvajal.

PRIMERAS ORDENANZAS MUNICIPALES DEL LUGAR DE AÑOVER APROBADAS POR EL REY FELIPE II Y LOS MINISTROS DE SU REAL  CONSEJO EN MADRID EL 11 DE ENERO DE 1597

“Don Phelipe por la gracia de Dios, Rey de Castilla,…

Por quanto por parte de vos, el Concejo, Justicia y Regimiento del lugar de Añover, jurisdiçion de la çiudad de Toledo, nos a sido fecha relaçion diçiendo que vos aviades fecho ciertas hordenanças…

…y las dichas hordenanzas que de suso se haçe mencíonque son del tenor siguiente:

1ª. Primeramente hordenaron que en cada un año, quinçe dias antes del dia de año nuevo,…

32ª. Yten, que todos los que tubieren heredades e tierras en el termino deste lugar, que confinan con las dehesas del Lugar de Abajo, e Beguillas, hasta la raya de Barçiles; e las fronteras…”

“REAL PROVISION MANDANDO A LOS VECINOS DE AÑOVER QUE EL PAGO DE LOS DIEZMOS SEÑORIALES SE CONTINUASE REALIZANDO EN ESPECIE

El Rey Carlos III por la Real Provisión que dió en Madrid el 20 de Junio de 1764, dirigida a las justicias ordinarias de la villa de Añover de Tajo, manda que los vecinos paguen en especie los diezmos señoriales,…

Para mayor confusión, se daba la circunstancia, de que algunos vecinos de Añover (Tomás Fernández; Bernardo Hernandez; Manuel Sanchez, Jopse Melitón de Villaseca, Bernardo Alejandro Garcia Cabello ) eran arrendatarios de la Dehesa de Barcilés, del Real Patrimonio, cuyo arrendamiento y diezmo se pagaba en granos y especies al Rey…”

Abundamos en el tiempo:

“VISION GENERAL DE AÑOVER DE TAJO A FINES DEL SIGLO XVIII

A los esfuerzos e ilustración, de uno de los Señores Solariegos de Añover: El Cardenal Arzobispo de Toledo Don Francisco Antonio de Lorenzana,…

…La parroquia erigida bajo la advocación de Santa Ana, era matriz, teniendo los anejos de Cinco Yugos y Barciles…”

Otra referencia:

Reunida en Toledo el 16 de Marzo de 1846, la Comisión de Culto y Clero del Arzobispado; reconoció a favor del poseedor de los bienes del antiguo Mayorazgo de Niño, la Titularidad del Censo Perpetuo de Añover, que había recaído en la persona de Don Diego Isidro de Guzmán y de la Cerda, Conde de Añover de Tormes y de los Arcos; quien por escritura pública otorgada en Madrid en 1848, de común acuerdo y conjuntamente con los vecinos de Añover de Tajo, establece el convenio, por el que liberados de los antiguos contrato de censos efiteuticos, los vecinos acceden finalmente a la plena propiedad de sus tierras e industrias…

En fecha tan memorable y fundamental para la Historia de Añover, estaban avencindadas 1.554 personas, que vivían en las 320 casas existentes en la villa; además de la de Ayuntamiento, que alojaba el Archivo perfectamente organizado desde el año 1528, existían dos pósitos, uno Nacional y el Pío que había fundado el Cardenal Portocarrero; cárcel, escuela de primera educación a la que asistían 80 niños; dos fuentes para uso de los vecinos; el manantial de San Gregorio de aguas purgantes; el término abarcaba ya las Dehesas de Barcilés, Cabezadas y Alhóndiga, pertenecientes al Real Patrimonio; en la vega se hallaban 1.000 fanegas de tierra e la mejor calidad;...

“VISIÓN GENERAL DE AÑOVER A MEDIADOS DEL SIGLO XIX

En este año de 1848, el término de Añover de Tajo, confinante al Norte con el de Borox y Alameda de la Sagra;al Este con el mismo Borox; al Sur con Aranjuez;y al Oeste con el Villaseca de la Sagra, comprendía los despoblados de Barcilés, y Cinco Yugos, abarcando las Dehesas de Barcilés, Cabezadas, y Alhóndiga,…”

Sin duda el período desamortizador del siglo XIX, se producirían importantes cambios de propiedad de terrenos del Real Patrimonio, como la posesión de Barciles, que pasó a propiedad particular, fijaros en el siguiente anuncio, noticia de "El Tajo  crónica decimal de la provincia de Toledo Año II Número 34  1867 agosto".

Enlaces relacionados:

La Dehesa de Barciles o Barcilés, en Añover de Tajo (Parte 1)






Javier Rodríguez Sánchez, hijo de Añover


La casa del mayorazgo de los “Niño” en Añover de Tajo. Por Mari Carmen Sánchez Carmena

  La casa del mayorazgo de los “Niño” en Añover de Tajo La familia de los “Niño” era una de las más importantes de la nobleza de Toledo. ...

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