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viernes, 2 de octubre de 2026

La casa del mayorazgo de los “Niño” en Añover de Tajo. Por Mari Carmen Sánchez Carmena


 La casa del mayorazgo de los “Niño” en Añover de Tajo

La familia de los “Niño” era una de las más importantes de la nobleza de Toledo.

 En 1480 Rodrigo Niño (El Viejo) era el patriarca de

la dinastía. Era un destacado Regidor del Concejo de Toledo y segundo señor de Noez.

El 18 de febrero de 1480, Rodrigo Niño compró a las hermanas Constanza e Isabel Carrillo el Censo Enfiteútico de Añover.

 Ese mismo día, Rodrigo Niño compró también, a las hermanas Carrillo, las casas principales, el palomar y las tierras agrícolas de la villa de Añover por la cantidad de 20.000 maravedíes.

 Con estas adquisiciones, la familia Niño unificó el señorío solariego y fundó un mayorazgo perpetuo.

Por tanto, los “Niño” son titulares de Censo enfitéutico de Añover de Tajo, desde 1480

¿Qué es el censo enfitéutico?

 La Iglesia, que era la dueña de las tierras de Añover, hace un contrato con un noble, por el cual le cede el uso y disfrute de las tierras de Añover y éste, a su vez, las arrienda a los agricultores de Añover.

Al fallecer Rodrigo, heredó el mayorazgo su hijo primogénito, Fernando Niño.

El 18 de noviembre de 1609, Felipe III concede a los “Niño” el título de “Condes de Añover”, pero no de Añover de Tajo, sino de Añover de Tormes, que es un pueblo de Salamanca, aunque para abreviar se les cite sólo como Condes de Añover.

El primer conde de Añover de Tormes fue Juan Niño de Guevara. Fue comendador de Mohernando de la Orden de Calatrava y hermano del arzobispo de Sevilla e Inquisidor General, Fernando Niño.

En Añover esta familia de los Niño, Condes de Añover, tenían una casa que todavía existe.

Vamos a ver dónde está la casa y a analizar sus planos, que se encuentran en el archivo del Condado de Añover, legajo B, nº44.

La casa de los “Niño” en Añover de Tajo 

La casa solariega de los Niño en Añover de Tajo estaba situada en la Plazuela por donde tenía su

entrada principal, pero no es la Plazuela actual, sino la plaza donde se encuentra hoy el supermercado de la Despensa. Después se llamó calle del Conde y en la actualidad calle Doctor Gómez Ortega.

La otra entrada de la casa estaba situada a la espalda de la principal y daba acceso a un juego de Pelota, cuya calle después se llamaría calle del Juego de Pelota, y en la actualidad es la calle Hernán Cortés.

El plano está graduado en pies castellanos. Cada pie castellano equivale a 27,8635 cm.

 

Es una casa pensada y estructurada en torno a la actividad agrícola, que en sí misma constituye una unidad económica autónoma y autosuficiente.

 

La casa está estructurada alrededor de dos patios rectangulares:

El primer patio dedicado a toda la actividad agrícola y el segundo a la vida cotidiana de los señores y los criados.

 

Primer patio con pozo (abastecimiento de agua imprescindible). Está rodeado por habitaciones dedicadas a las labores agrícolas: pajar, trastos de labor, cocheras, caballerizas y sarmenteras que son lugares para guardar la leña, se denominan así porque en ellas se almacenaban los sarmientos procedentes de la poda de las viñas. Añover debía de contar en esa época con viñas de cierta importancia y bodegas ya referenciadas en otros documentos.

 


Paso al segundo patio y escaleras que dan acceso a las paneras.

 

Segundo patio rectangular también con pozo. Está organizado en torno a una galería porticada, que es ideal para la vida al aire libre, formando así el área residencial, social y de ocio.

 

Bajo la galería, resguardados por ella, se encuentran los cuartos de los criados, los cuartos de los señores, el oratorio y dos viviendas independientes.

 

Al lado del oratorio hay unas escaleras que dan acceso al juego de pelota.

 

Rodeando la parte derecha del patio se distribuyen estancias para diversas funciones: gallinero, otra vivienda separada y un horno cocedero.

 

Toda la planta de arriba de la casa está dedicada a paneras. Se denominan “paneras” a lo que conocemos como cámaras, son sitios para almacenar el grano y productos agrícolas. Están situadas en la parte alta de las casas para evitar la humedad. El trigo y la cebada eran auténticas monedas de cambio y sustento de la riqueza en la época.

 

Alrededor de la casa hay una cerca chica, un jardín perdido y un palomar.

 

Si nos damos cuenta, esta casa está abastecida con:

 

Materias primas: leña, grano, animales, agua.

Cardenal Fernando Niño de Guevara
obra de El Greco.

Producción y transformación: horno cocedero, cocina y probablemente bodega.

 

Almacenaje: Despensa, Sarmenteras, pajar, gallinero, palomar, caballerizas, cocheras y paneras.

 

Viviendas: Cuartos de criados, cuartos de los señores y dos viviendas separadas.

 

Ocio: juego de pelota. El juego de pelota demuestra el alto estatus de los condes, introduciendo el ocio cortesano en el entorno rural.

 

Oratorio. La devoción y práctica religiosa era una parte muy importante de la vida en esta época.

 

Jardín Perdido: Espacio verde alejado del bullicio.

 

Nos preguntamos cómo sería la vida cotidiana en esta casa.

Probablemente, los condes visitarían periódicamente Añover para controlar la economía de sus pertenencias, para ello tenían un administrador.

 

Un día en la casa de los Condes.

 

Amanece. Canta el gallo. El día empieza en el primer patio. Los criados sacan las mulas de las caballerizas, enganchan los carros de las cocheras y recogen los trastos de labor. Se saca agua del primer pozo para los animales. Se dirigen a trabajar al campo. Los señores aún duermen.

 

La Mañana. Es un tiempo de mucha actividad. En la cocina se enciende el fuego. El administrador del censo recibe a los agricultores de Añover en el segundo patio para registrar los arrendamientos. En la planta alta, los mozos meten sacos de grano en las paneras.

 

La Tarde. El trabajo del campo cesa. Los carros regresan al primer patio. En el segundo patio, el ambiente es más relajado. Los condes disfrutan de una partida en el juego de pelota con caballeros vecinos, mientras las damas pasean por el jardín. Los criados limpian las estancias y preparan la cena.

 

Anochece. Se cierran las puertas traseras y la puerta principal de la Plazuela por seguridad. La comunidad se reúne en el oratorio para dar gracias por el día, rezan el rosario. La casa se queda en silencio, sólo se escuchan los ruidos del ganado en las caballerizas y el quehacer de los criados.

La casa de los Niño de Guevara en Añover de Tajo era una máquina perfecta de control social y económico. Una unidad de economía autosuficiente. Lograba integrar en un solo recinto el trabajo agrícola, la gestión de un gran patrimonio (el censo enfitéutico), el refinamiento de la vida noble y el ocio cortesano, demostrando cómo la nobleza vivía pegada a la tierra de la que provenía su riqueza.

 ¡Felices Fiestas!

 ARCHIVO MUNICIPAL DE AÑOVER DE TAJO

Mari Carmen Sánchez Carmena, hija de Añover

Artículo publicado en el Programa de Fiestas patronales de San Bartolomé en Añover de Tajo de 2026



martes, 29 de septiembre de 2026

De nobles y lacayos. El título de Condes de Añover. Por Félix Sánchez Sánchez

 


Palacio de Munarriz a pocos pasos de la Iglesia de San Lorenzo, este majestuoso edificio fue mandado construir en 1536 por Rodrigo Niño Lasso, señor de Añover y caballero de la Orden de Santiago.

De nobles y lacayos

El Señor Solariego de Añover era el arzobispo de Toledo que, desde antiguo, arrendó sus tierras (lo llamaban Censo Enfiteútico Perpetuo) a los entonces Condes de Arcos, estos pagaban al obispo anualmente y después eran los condes los que arrendaban por parcelas a los agricultores de Añover.

La relación entre los Arcos y los añoveranos fue de muchas generaciones y no se ceñía solamente a la economía, los condes tenían casas en Añover y mucha influencia en Toledo y en la corte.

 La agricultura era la principal riqueza del pueblo y cada cuatro años los agricultores o colonos contrataban los trozos de tierra que disponía y otorgaba el conde a través de su administrador.


Contrato de
arrendamiento de tierras de Añover, de 1 de abril de 1840.

En nombre del Excmo. Sr. Marqués de Montealegre, Conde de Oñate y los Arcos (los títulos nobiliarios podían cambiar dependiendo de los enlaces matrimoniales de cada generación), su apoderado D. Manuel Escribano arrienda “por cuatro años que principiaran a correr y contarse en San Miguel, 29 de septiembre, y concluirán el mismo día de 1844” a los siguientes arrendadores vecinos de Añover: 

Manuel Aquilino Díaz __________    46 fanegas- 354 estadales.

D. Anselmo García _____________  47               297

Ruperto Villaseca ______________  31                18

Bernardo Villaseca _____________  17               375

Alfonso Sánchez Parra__________   15               204

Manuel Sánchez Parra__________   16               353

Sebastián Escribano____________  18               365

Mª Andrea Sánchez ____________  41               104

(mayor de edad y soltera)

Alfonso Sánchez Parra era el padre de mi tatarabuelo Cosme Sánchez Carmena.

Mª Andrea Sánchez prima-hermana de Alfonso y

Manuel Sánchez Parra, creo que era maestra y tiene una calle en Añover. Es una rareza encontrar a una mujer entre los arrendatarios en esta época.El acuerdo lo firmaban todos “juntos de mancomun por todo insolidum”, es decir, si alguno fallaba con su pago, lo debían pagar entre todos.

 Los cultivos eran de trigo o cebada. Un resumen de las cláusulas del contrato es el siguiente: 

1. Labrar bien y cumplidamente… en barbecho al menos 3 vueltas de arado…si no puede ser despojado.

2. Podrán traspasar las tierras a sus hijos, pero no a otros y no pueden subdividirlas.

3. En febrero los colonos entregarán al administrador pliego con la siembra de cada tierra para poder recaudar correctamente.

4. En mayo, un revisor nombrado por el colono, junto a otro del administrador revisarán el estado de los barbechos. Los que estén descuidados podrán ser despojados.

5. Se pagarán por cada 10 fanegas de cosecha, 25 celemines. Que incluyen los 13 celemines por la renta de la tierra, más 12 por el diezmo que corresponde al Marqués.(1 fanega = 12 celemines).

6. Han de sembrar los barbechos o podrán ser despojados.

7. No se pueden sacar los frutos de las tierras sin permiso escrito del administrador y este ha de decir qué tierra es, sus frutos y caminos por donde irán, además de la era en la que se ha de emparvar, trillar, limpiar y medir el fruto, para evitar ocultación.

8. Si fallece el colono, el arrendamiento recae en sus herederos y si no pudiesen en el resto de los colonos.

9. Los frutos de estas tierras no se mezclarán con los de otras tierras para poder cobrar renta y diezmo limpio de cada montón. No se podrá levantar la era sin avisar al administrador.

10. El fruto resultante del pago se ha de conducir a las paneras del Marqués, donde se dará el recibo correspondiente.

11. No se sembrará barrilla, si no es con licencia escrita y se pagará renta y diezmo.

12. Para rastrojar han de pedir permiso. Podrán plantar melones, judías o patatas notificándolo y de cada 10 partes se pagará 1 parte de renta y otra de diezmo; el pago será en metálico y las patatas en especie. No se podrán abrir pozos a la orilla del río, han de ser dentro de las tierras a distancia y han de cegarlos el último año.

13. Para evitar los cuantiosos daños de los gansos se ha de pagar un guarda. Se han de cuidar las lindes.

 Cada colono garantizaba los pagos al Marqués hipotecando sus posesiones y casa.

El control era estricto, riguroso a pesar de que sólo alquilaban a probados agricultores que contaban con la “confianza” del Conde.

 Los problemas venían cuando había mal año y las cosechas eran cortas en las que después de pagar apenas quedaba grano después de todo el trabajo del año y sus gastos. Hay que tener en cuenta que además de pagar al conde, después pagaban otro diezmo (otra décima parte) a la iglesia.

Pero la mayor dificultad era para los peones o trabajadores asalariados, que eran mayoría y para mantener a sus familias cobraban cortos y precarios salarios. Su sustento dependía en gran medida de que hubiera cosecha para poder trabajar. Todo se movía a fuerza de sangre, de humanos o animales.

Dos curiosidades: 

En el punto 11 prohibían sembrar barrilla sin permiso. Ya había habido problemas pues los agricultores querían librarse de pagar diezmos porque no era ni grano ni fruto. La barrilla era un cultivo especial de unas plantas que al final se incineraban y vendían sus alcalinas cenizas para hacer jabón.

En el 13 obligan a pagar a un guarda por la abundancia de gansos que se comían las cosechas, esto indica que estos animales venían en gran cantidad a recalar a humedales de la vega que, entonces, debían de ser abundantes, hoy la vega es distinta.

El arzobispo de Toledo era el Señor de Añover y no pisaba por el pueblo, sin embargo, la familia de los Niño, grandes aristócratas, mantuvieron durante siglos gran contacto e intereses en Añover, pero no podían optar a ser condes de Añover ¿Se conformaron? ¿Qué hicieron?

Hemos de retroceder hasta el 28 de enero de 1602 en
Iglesia Parroquial de la Santa Cruz
en Añover de Tormes
que se firma escritura otorgada en Valladolid, en la que Don Juan Niño de Guevara adquirió la villa de la Aldehuela en Salamanca con su señorío jurisdiccional, nombramiento de alcaldes, regidores, alguaciles y con justicia civil y criminal. Casi simultáneamente, por Real Cédula de Felipe III dada en Valladolid el 29 de diciembre de 1601, a instancia de Don Juan Niño de Guevara se ordena
cambiar el nombre de La Aldehuela por el de Añover de Tormes.

No está muy claro el año en que, por Real Despacho de 10 de abril, el propio monarca crearía a favor de Don Juan Niño de Guevara, el título de Conde de Añover de Tormes, para sí y sus descendientes.

Nunca hubo condes de Añover de Tajo, aunque el título se puede abreviar como Conde de Añover sin añadidos, como ocurre con los Duques de Alba que en realidad son Duques de Alba de Tormes.

 

Félix Sánchez Sánchez, hijo de Añover

4 de julio de 2026. 

 Fuentes:

Archivo Histórico Provincial de Toledo.

Evaristo Martín de Sandoval y Carmen Travesedo y Colón de Carvajal, Historia de la Villa de Añover de Tajo (1222-1848),

M.ª del Carmen Vaquero Serrano y Juan José López de la Fuente. Artículo sobre libro del Lazarillo de Tormes.

Carta de llamamiento al Conde de Añover

Artículo publicado en el Programa de Fiestas patronales de San Bartolomé en Añover de Tajo de 2026

 

lunes, 27 de julio de 2026

El Emperador Carlos I de España y V en Alemania en Barcilés

"La utilización de pequeños palacios y cotos de caza está presente desde el siglo XIII en la monarquía hispánica,... durante el reinado del emperador Aranjuez se incorporará a esta pequeña red de cotos de caza, para ello, solicita una bula a Clemente VII, que éste concede en 1529, con objeto de segregar diversas posesiones de la Orden de Santiago. Se agregan la dehesa y la casa palacio de los Maestres de Santiago al tiempo que se siguen sumando terrenos para crear un gran parque que llegase hasta los Montes de Toledo, proyecto que quedó inconcluso. La dehesa de Barciles, a la que acude en 1526, se encontraba a 1,5 leguas de Toledo en el término de Añover del Tajo.

En la actualidad está dividida en Barciles de Abajo, junto al Jarama y Barciles Alto, junto al Tajo, formando parte del Real Bosque de Aranjuez creado por Carlos V."

Del libro "VIAJAR Y GOBERNAR" de Elisa Álvarez Llopis. Profesora Doctora de Historia Medieval.





miércoles, 13 de mayo de 2026

Añover de Tajo en 1726 según sus documentos notariales

 José García Cano - lunes, 30 de marzo de 2026

Tres siglos atrás, los protocolos notariales abren una ventana a la vida cotidiana revelando cómo sus vecinos tejían su realidad entre dotes matrimoniales, aprovechamientos del río Tajo, arrendamientos rurales y profundas devociones religiosas.

Añover de Tajo consiguió el título de villa en el siglo XVII y sería en el siglo siguiente cuando vivió una etapa importante de su historia, tanto a nivel económico como social, que hoy trescientos años después, vamos en parte a desgranar, revisando los protocolos notariales de la localidad del año 1726, conservados en el Archivo Histórico Provincial de Toledo. El primero de los documentos notariales

del citado año, data del día uno de enero y se trata de la dote que Francisca Doblado, hija de Pedro Doblado y Teresa González, aportó en su matrimonio con Jerónimo, el cual confesó haber recibido diversos bienes, entre ellos y como más valiosos, una cama de nogal valorada en cien reales y dos colchones valorados en la misma cantidad, aunque igualmente se incluyen otros elementos propios de cualquier hogar, como sartenes, calderos, abanicos, candiles o prendas de ropa como casacas, mantos, almillas, jubones, basquiñas o delantales. En la dote no faltaron las joyas como dos pendientes de aljófar ni algunos cuadros que servirían para la decoración de la casa, como una pintura de Santa Teresa, otra de San Salvador y una más de Nuestra Señora del Carmen, las cuales nos sirven como ejemplo para conocer algunas de las devociones que las familias de Añover profesaban en el interior de sus domicilios.

En otra escritura nos encontramos con el arrendamiento de la pesca del rio Tajo a su paso por Añover, de quien era titular José Sánchez Trigo, vecino de Añover y propietario de los derechos de arrendamiento de la caza de conejos, de las hierbas y de la leña menor, así como de la pesca "y madres antiguas del cuartel de la Salceda" y también de la caza y pesca que tocaba a la villa de Yepes, en dicho rio Tajo. Por otro lado, se cita a Melchor de Peralta el cual arrendó a José Sánchez el aprovechamiento de la pesca de las partes del rio citadas y de las madres antiguas. José era el titular del arrendamiento durante seis años, que comenzaron a contar desde el día de San Miguel de 1726, por el cual debía pagar 130 reales, con la condición de no pescar en "tiempo de la veda como era costumbre".

Con este documento lo que formalizara José era la cesión del arrendamiento a Melchor de Peralta con las mismas condiciones que él tenía estipuladas y pagándole los mismos 130 reales citados. Además de este pago, Melchor debía entregar a José dos arrobas de pesca en el día de San Juan, por las cuales no recibiría compensación alguna. El mismo José Sánchez Trigo aparece en otra escritura en la que descubrimos que era el arrendador de la caza de conejos del soto propio de la villa de Añover de Tajo y por ello debía satisfacer al concejo de la villa la cantidad de 2.500 reales, que fue la cantidad por la que se remató la caza de este animal. Como condición José debía pagar al guarda que había en el soto, la cantidad de 365 reales al año o lo que es lo mismo un real al día.

Gracias a otro protocolo datado el 15 de febrero de 1726 sabemos que uno de los curas de la parroquia de Añover de Tajo en aquel año, era don Gregorio Villaria el cual indicó que después de la visita eclesiástica que se había hecho en 1724, el visitador dejó indicada una anotación en el libro de la cofradía de Nuestra Señora de la Concepción. En ella se decía que en 1703 otro vecino llamado Andrés de la Parra el Menor, había otorgado un censo a favor de la cofradía de la Concepción por una cuantía de 6.970 reales, el cual llevaba un tiempo sin abonarse y para ello se hipotecó una casa en Añover propiedad de Manuel de la Parra, la cual lindaba con otras de Antonio Martin Cordero y con el palomar del doctor don Mateo, también cura de la villa.

Otra curiosa escritura es la que encontramos fechada en el mes de julio de 1726 en la que el vecino Francisco Ortega Vázquez y su mujer María Hernández, se obligaban a pagar la renta de la caza de conejos del cuartel de Villamejor (propio de la Real Hacienda de Aranjuez) cuyo arrendamiento por ocho años había sido adjudicado a Gabriel Gutiérrez, escribano de Añover, quien recibiría el importe anual de 8.600 reales de vellón por los siete primeros años y de 6.000 por el séptimo.

Precisamente de este siglo XVIII se conserva una curiosa estampa de San Bartolomé, patrón de Añover de Tajo y en la cual vemos al santo con el diablo encadenado. En la estampa se hace referencia a esta localidad, pues hay un texto que dice lo siguiente: "San Bartolomé Apóstol fue hallado y colocado en su Ermita sita en la villa de Añover de Tajo, por quien obra Dios muchos milagros, sanando de todas dolencias especialmente del mal de orina, quebrados, tercianas y mujeres estériles, a devoción de don Francisco Antonio Ortiz de Zárate". Recordemos que la leyenda habla de como Bartolomé se enfrentó al propio demonio consiguiendo que se manifestase en su forma real (un ser negro, alado y encadenado); después Bartolomé consiguió realizar un exorcismo a la hija de un rey y sufrió un martirio aterrador ya que fue desollado vivo; mientras le arrancaban la piel siguió predicado con una entereza sobrenatural. Con el paso del tiempo se extendió la tradición de que el día de San Bartolomé, es decir el 24 de agosto, el "diablo anda suelto", ya que ese día fue cuando el santo sufrió el martirio. De hecho, ese día se dice que hay que ser especialmente cuidadosos y cautelosos ante los peligros y accidentes, ya que el demonio puede estar al acecho. Y precisamente el 24 de agosto los vecinos de Añover de Tajo celebran la festividad de su santo patrón tan relacionado con la historia del municipio y tan querido por sus vecinos desde hace siglos.

LA TRIBUNA DE TOLEDO. Artículo de José García Cano el día 30 de marzo de 2026.

José Cano García es Académico correspondiente en Consuegra de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo

Agradezco enormemente a los añoveranos y añoveranas que me han hecho llegar este artículo para publicar en este blog de Añover, posiblemente sin su colaboración no lo hubiese visto, por favor seguid haciéndolo. Javier Rodríguez Sánchez



viernes, 24 de octubre de 2025

De hidalgos y escudos de Añover de Tajo

 


Ya hemos tenido publicaciones relacionadas con este tema, pero que creo que esta entrada cierra todo lo que sabemos sobre los hidalgos añoveranos y sus escudos nobiliarios (hasta ahora), la aportación es de nuestra colaboradora y amiga Raquel Moreno Carmena.

Publicaciones anteriores:

CASAS SOLARIEGAS DEL SIGLO XVIII EN AÑOVER DE TAJO

El apellido añoverano: CARMENA, por Francisco Javier Sánchez Ruano

Investigando sobre el apellido Carmena, por Raquel M. Carmena

ANTECEDENTES DEL ESCUDO DE AÑOVER DE TAJO

El documento que localizado por Raquel es el BOLETÍN DE LA SOCIEDAD TOLEDANA DE ESTUDIOS HERÁLDICOS Y GENEALÓGICOS - Número 5 - Toledo, 1986

El texto es un extracto del artículo de esta revista sobre la heráldica de pueblos de la Sagra.

LA HERALDICA EN LA SAGRA TOLEDANA (I) por Ventura Leblic y José Luis Ruz


AÑOVER DE TAJO

1.- Adosado en la fachada de la casa número 3 de la calle Manuel Escribano se puede ver un escudo de

armas tallado en caliza de no muy grandes proporciones. Se halla acolado a un águila timbrado por un yelmo y con el campo partido:

1°.- Un león empinado a un árbol: bordura cargada de ocho aspas (1)

2°.- Jaquelado.

Son estas armas de la familia CARMENA, que se acompañan de un segundo cuartel con los seis jaqueles de oro y seis de sable del linaje de CUELLAR y ambos se acolan sobre el águila de la familia del AGUILA, tan extendida en la comarca, como veremos más adelante. En 1753 (2) el único hidalgo entre los 1717 habitantes que contaba Añover era un D. Alfonso Ceferino Carmena de 65 años tres más que doña Mariana de Cuellar su esposa, y madre de su único hijo don Francisco, que a sus 34 años aún permanecía


soltero, y morando en la casa paterna, como lo hacían los siete criados que cuidaban de ella y de la saneada hacienda de esta familia.

Don Alfonso Ceferino había obtenido en 1731 el privilegio de hidalguía sin dificultad alguna por pertenecer a una tradicional familia -Carmena del Águila y González de Ortega eran sus apellidos completos-. que habían ocupado los cargos de alcaldes y regidores en la villa de Añover en donde se habían asentado procedentes de la villa de Carmena, en el partido judicial de Torrijos.

El linaje de Cuellar fue originario de la villa de su nombre en la provincia de Segovia; desde donde se extendió a toda la península, probando su nobleza en la Orden de Montesa (1581) y Calatrava (1676 y 1680).


2.- En el número 11 de la calle Prim coronando una hermosa portada de ladrillo de una antigua vivienda hoy muy modificada y parcialmente desaparecida, se halla un escudo de armas labrado en caliza, timbrado por casco, adornado de lambrequines y con el campo

partido:

1°.- Un árbol con dos cabros empinadas al tronco, bordadura con ocho aspas.

2°.- Partido: 1ª dos lises puestas en palo y dos rosas en faja y 2° dos sierpes aladas afrontadas y con un tronco de boca a boca y en orla una cadena. En la bordadura general se lee dificultosamente: HORCASISTAS.

Estas armas son las del linaje de HORCASITAS -de oro con el árbol de sinople y las cabras de sable- que tan

sólo se encuentra representado en el primer cuartel, pues el segundo el de las lises y las sierpes son dos alianzas familiares, la última casi con toda seguridad del linaje de Valdivia; el hecho de colocar la leyenda en la bordura se debe sin duda a una mera necesidad estética para equilibrar la composición.

Este linaje originario de Arcentales partido judicial de Valmaseda en Guipúzcoa se halló establecido en Añover al menos desde el siglo XVII si bien ya no lo estaba o había pasado a segunda línea el apellido, cuando se hizo el Catastro de Ensenada a mediados del siglo XVIII, en el que no aparece reflejado.


3.- Sobre el balcón principal de una antigua casa que lleva el número 2 de la calle Libertad hay uh escudo de armas tremendamente mutilado dejando tan sólo ver parte de los lambrequines, el yelmo, del que sale una

cinta que recogió el lema familiar, y una cruz de Calatrava o Alcántara, indicativa de pertenecer a alguna de las dos órdenes el caballero que mandó colocar el escudo en cuestión.

La mutilación consiste en un picado general sobre toda la talla, que ha borrado del todo el cuartel o cuarteles de que se compuso el escudo; esta operación se debía generalmente a los cambios de manos de cualquier propiedad blasonada cuyos antiguos dueños para evitar que su escudo campeara sobre lo que ya no les pertenecía, ordenaban su desfiguración, operación mucho más cómoda, que extraer la piedra labrada y volverla a colocar en otro sitio.

No ha sido posible su identificación, aunque bien pudiera pertenecer esta labra al linaje de ESCRIBANO -jaquelado de oro y gules- de antiguo arraigo en

Añover o al de RINCON -de plata con una cruz floreteada de gules acompañada de cuatro calderas de sable una en cada cantón -linaje de esta villa. También pudiera ser este escudo de algún descendiente de los dos únicos hidalgos que había en la villa en 1575 cuya identidad fue silenciada desgraciad amen te, por los informan tes de las relaciones mandadas hacer por Felipe Il.

Por otro lado, la casi seguridad de que ninguna corona acompañaba al yelmo de este escudo, descarta la posibilidad de que hubieran sido las del conde de Arcos al que pertenecía el primer diezmo de todas las tierras de Añover y varios censos sobre casas de la villa.


4.- Sobre el balcón central del nuevo ayuntamiento se han colocado unas armas de granito de labra moderna adornado de lambrequines y timbrado por casco y de un sólo cuartel:

1º.- Un caballero montado y armado. Bajo el escudo la leyenda: ARMAS DE LA VILLA DE AÑOVER DE TAXO. AÑO 1681.

Tanto las propias armas como la leyenda han sido copiadas de un antiguo lienzo que preside la sala de sesiones de la corporación, fechado en 1681, cuando apenas habían transcurrido dos décadas de la emancipación de Añover de la ciudad de Toledo.

Este escudo municipal, con sus mismos colores, es decir, los naturales, se repite en una vidriera del templo parroquial.

En las relaciones de Lorenzana de fines del siglo XVIII dicen los informantes que sus armas "se reducen a un Santiago a caballo", refiriéndose al lienzo antes citado y en el que sólo se advierte del apóstol el blanco del caballo, pues nada en su actitud, ni en la indumentaria induce a pensar en santo alguno, lo que sería inexplicable en la interpretación que de Santiago hubiera hecho cualquier artista del siglo XVII.

La condición eclesiástica del informante, quizás explique la conversión en santo lo que no es sino un caballero. La generalizada anarquía en el uso de la heráldica municipal permitió que al iniciarse el sistema constitucional se adoptarán por armas en los sellos municipales de la villa el escudo de Castilla y León adornado de palmas olvidándose inexplicablemente de las armas tradicionales de la villa.

Anexo del artículo, LA HERALDICA EN LA SAGRA TOLEDANA



La casa del mayorazgo de los “Niño” en Añover de Tajo. Por Mari Carmen Sánchez Carmena

  La casa del mayorazgo de los “Niño” en Añover de Tajo La familia de los “Niño” era una de las más importantes de la nobleza de Toledo. ...

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