Otro episodio recordando y festejando la concesión
de la Carta Puebla a Añover por el Rey Fernando III el santo el día 6 de Enero de 1222.Presentación:
La obra:
Alegre viaje de vuelta, de Toledo a Añover
Personajes:
Fernando III el santo
Beatriz de Suabia
Berenguela de Castilla
Rodrigo Jiménez de Rada, Arzobispo de Toledo
Gonzale, soldado
Ana, niña añoverana
Grupo de añoveranas
Día 5 de Enero de 1222, Fernando III el Santo, la familia real y toda su corte están en Toledo en el Palacio de Galiana.
Zona arbolada de los jardines de las Casas de Galiana,
en ese momento solamente están Doña Beatriz y Doña Berenguela. Están recogiendo ropa de bebé tendida en unas cuerdas puestas entre los árboles.Beatriz: Menuda noche que nos ha dado Alfonso, toda la noche pidiendo y encima se ponía nervioso.
Berenguela: Qué queréis, si aún no tiene 2 meses, con este frío necesita alimento y le darán cólicos, ya sabes que la noche que queráis, para eso estamos las abuelas.
Beatriz: Gracias madre, pero bastante tiene con lo que nos ayuda en las cosas de gobierno, y además no le va a dar Usted teta.
(Ríen las dos)
Berenguela: (entre risas) Eso ya no puedo, que no estoy criando.
Beatriz: ¿Qué tal han ido hoy las deliberaciones? No he podido asistir y Fernando no ha tenido tiempo de contármelo, hoy han estado los nobles y la toda la curia.
Berenguela: Bien, se sigue preparando la campaña de reconquista de Al-andalus (al tiempo se hace la señal de la cruz), y también otros asuntos, ¡Ah! También se ha acordado lo del fuero de Añover, como dirían sus mujeres “igualito” que el de Toledo, lo estarán escribiendo para la firma de todos.
Beatriz: ¡Cuánto me alegro! Son muy buena gente, que puedan sacar a sus familias adelante, (sonríe) mira que Alfonso podía haber sido Añoverano y todo.
Berenguela: Parece que para los libros de historia tiene más nombre Toledo, pero tampoco hubiese estado mal.
Beatriz: Y Ana, la niña que nos trajimos de allí, qué bien nos está viniendo para cuidar al niño, que acierto convencer a su madre, y lo que se ha espabilado ella en un par de meses.
Berenguela: No me digas, que a más de un joven de la corte va a hacer de perder la cabeza.
(Salen ellas de escena riendo y de buen humor, al
tiempo entra Fernando III acompañado por el Arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada.)Fernando: Habéis ordenado a los escribanos que transcriban lo acordado.
Rodrigo: Están en ello.
Fernando: Que esté preparado cuánto antes para que firmen sus señorías antes de partir cada uno a su destino. ¿A qué escribano habéis ordenado el fuero de Añover?
Rodrigo: De ello se ha encargado Juan el canciller, se lo ha dicho a Ejidio, sé que os gusta, menuda preocupación tienen sus majestades por esa villa, con todo lo que tienen para ocuparse, hemos empezado a construir la Catedral de Burgos, estamos planteando la de Toledo, y su majestad tiene pendiente reconquistar Jaén, Córdoba, Sevilla y todas las poblaciones de la zona.
Fernando: Lleváis razón, y el tiempo verá a mi más joven capitán por los cerros de Úbeda.
Rodrigo: ¿Cómo decís?
Fernando: Amigo Rodrigo que cuadriculado sois, imposible es que se pierda por unos cerros inexistentes, lo que perderá es la cabeza por Dios sabe que menesteres.
(Ríen los dos)
Fernando: ¿No es menos importante que el Rey de Castilla cumpla la palabra dada?
Rodrigo: Tenéis toda la razón.
Entra en escena nervioso y preocupado a toda velocidad Gonzale, se para de pronto y hace una reverencia.
Gonzale: Mi señor, menudo jaleo tenemos fuera, han venido un grupo de mujeres, y no sabe la que tienen montada.
Fernando: ¿Y son violentas?
Gonzale: ¡Qué vaaa…!, dicen que su majestad ya las conoce y que han venido a presentar sus respetos, y han dicho muchas más cosas pero ya no me acuerdo, les hemos dicho que su majestad no puede recibirlas porque está ocupado, y han contestado que esperan a que pueda recibirlas, ¡y en eso está lo malo!, se han puesto a hablar mucho y muy alto, yo no me oigo ni mis propios pensamientos, una locura.
Fernando: Diles que pasen.
Sale Gonzale y vuelve acompañado del grupo de mujeres y niños, entran como ya dijo Gonzale, todas hablando muy alto, mirando el salón, comentando lo que ven, al ver a Fernando se paran en seco y hacen una exagerada reverencia.
(Fernando se queda muy extrañado no comprende mucho la situación, hasta que conoce alguna mujer y cae en la cuenta)
Fernando: ¡Ah! Si son las señoras de Añover, ¿Cómo han venido hasta Toledo con el frío que hace estos días?
Ana (madre): Su majestad, venimos a presentarle nuestros respetos, bueno realmente hemos venido a conocer a Alfonsito, y le hemos traído ropita hecha por nosotras. (Vuelve la cara hacia el resto de añoveras) Y a ver mi niña.
(Hace una reverencia como antes muy exagerada, mientras tano Fernando requiere a Gonzale y le dice algo señalando justo por donde han salido Beatriz y Berenguela antes)
Mujer 2: Y la ropa y los faldones no es de tela lujosa, pero abrigan y se lavan muy bien.
Mujer 3: Bueno, y el niño ¿Dónde está el niño?
Fernando: Tranquilas señoras, que ahora mismo viene.
Entran Beatriz y Berenguela, tras ellas oculta viene Ana a la que vemos tras separarse ellas a ambos lados, trae un bebé en brazos al que va mirando con una sonrisa de oreja a oreja, levanta la cabeza sin perder para nada la sonrisa y queda mirando a las mujeres, ellas se han quedado mudas, de piedra.
Ana: ¡Pero bueno! ¿Es qué ya no me conocéis? ¡Menuda cara de santopapos se os quedado! Soy Ana, la hija de Bartolomé y Ana. (Se dirige a una de las mujeres) ¡Madre! (contar 1 y 2 segundos) ¡Cuánto os echo de menos!
(Ana se acerca a su hija con cara de admiración, antes de que llegue su hija le dice, solo a su madre)
Ana: Pero ni soñéis que vuelva con vosotras.
(Ana no dice nada y al llegar junto a su hija le da un beso en la frente)
Ana (madre): Mi niña. (mira al bebé) ¡Pero qué niño más pulidito!
Se acercan el resto de mujeres y se arma el revuelo.
“Muuu pulidito es”, “Y que gracioso está”, “Es igualito que la madre”, “Los ojos son los del padre”, “Y que la abuela”, “Cómo se ríe Don Alfonsito”, “Anda que la Anita los guapa que se ha puesto”…
Fernando (Que anteriomente ha aprovechado a salir de escena con el arzobispo vuelve. Habla fuerte para ser escuchado sobre el bullicio de las mujeres): Señoras, señoras, tengo que darles una gran noticia.
Con un rollo de papel en la mano sigue hablando.
Fernando: Tengo ahora mismo en la mano el manuscrito del fuero de Añover, al Carta Puebla con la que me comprometí en su villa, los actuales moradores de Añover y lo que han de venir con el tiempo, pronto, tienen los mismos privilegios que los habitantes de Toledo, con mi sello rodado como Rey legítimo de Castilla y refrendado por todos los representantes del poder secular y eclesiástico del reino.
Las añoveranas que han guardado en absoluto silencio mientras hablaba Fernando III estallan en júbilo dando vivas al rey Fernando, a la reina Beatriz, a Doña Berenguela, a Don Alfonsito,…
Fernando (mirando a Beatriz y Berenguela pidiendo
con la mirada su aprobación, que ellas dan devolviendo la mirada y con una sonrisa): Así que estimadas añoveranas les vamos a buscar acomodo para esta noche en estas mismas casas, y mañana antes del alba partimos para Añover con el manuscrito, cuanto antes lleguemos mejor.
Las añoveranas empiezan a cantar a ritmo de los cantares de San Bartolomé:
Dice el rey Fernando
que quiere ser añoverano
para bailar en la diana
todos los veranos.
El elenco:
Autor: Javier Rodríguez Sánchez
Personajes:
Beatriz: Noelia Aranegas
Berenguela: Cande Gutiérrez
Fernando: Rodrigo Moreno
Rodrigo: Jaime García
González: Daniel Albarrán
Ana: Valeria Dotor
Añoveranas: Pepa Serrano, Ana María Moreno, Consagración Carmena, María Rosa Gómez, Sagrario Carmena.
Dirección: Alicia Ramos
Coordinador teatro itinerante: Francisco García
Así se representó:

.jpeg)


.jpeg)






































.jpg)






