Estamos ante la biografía de un hombre que fue poderoso económica y socialmente, pues durante su vida gozó de una situación monetaria bastante desahogada, no en vano su educación corrió a cargo de su tío José Ortega, Boticario Mayor de los Ejércitos y fundador de la Real Academia Médica Matritense y del Real Jardín Botánico de Madrid, que al morir sin hijos en 1761 lo nombró heredero universal de una gran fortuna.
Nacido en Añover de Tajo (Toledo) en 1741, en el seno de una familia modesta, estudió primero en el
colegio de los Infantes de Toledo, después en las Escuelas Pías de Madrid, en el Seminario de los jesuitas de Barcelona y en 1757 fue a Bolonia para aprender botánica, medicina e historia natural, como colegial del Real Colegio de Cirugía y Medicina de Cádiz.Obtuvo el título de Doctor en Filosofía y Medicina por la Universidad de Bolonia en 1762 y ese mismo año se examinó ante el Real Tribunal del Protomedicato para alcanzar la licenciatura en Farmacia.
En 1772 ganó por oposición la plaza a Catedrático primero del Real Jardín Botánico de Madrid, cargo que ocupa hasta su jubilación en 1801 y que fue el período de mayor esplendor para dicha institución. Fue sustituido por el excelente científico Antonio José Cavanilles, con el que Ortega que no gozó de muy buenas relaciones al final de su actividad profesional.
Casimiro Gómez Ortega es considerado, con Antonio Palau Verdera (1734-1793), el principal introductor de la sistemática y nomenclatura linneanas en España. Como Botánico herborizó en las faldas de Sierra Morena, Miraflores y El Paular en el Sistema Central y en Aranjuez. Analizó las aguas del Balneario de Trillo, explicando sus propiedades curativas y una parte del catálogo de plantas de Trillo fue copiada por John Talbot Dillon (1739-1805) en su obra” Travels through Spain”.
Desde 1777 se convierte en el director técnico de las expediciones científicas a la América española a las que envió a sus mejores discípulos Hipólito Ruiz López (1752-1816) y José Pavón Jiménez (1754-1840).
También colaboró en la preparación de la expedición hispano-francesa al Virreinato del Perú, dirigida por Louis Codín (1704-1760), en donde efectuaron trabajos botánicos tan importantes como Charles Marie de La Contamine (1701-1774) y Joseph Jussieu y Cosan (1704-1779).
En esta línea de trabajo informó, con recelo, sobre la expedición novogranadina organizada por José Celestino Mutis, intentó controlar el comercio de la quina apostando por la figura del médico panameño Sebastián López Ruiz (1741-1832); acomodó a Juan de Cuéllar (1739?-1801) en el proyecto de la Real Compañía de Filipinas destinado a cultivar la canela en aquellas islas y apoyó la propuesta formulada por el Médico de Baraguás Martín Sessé y Lacasta (1751-1808) de enviar una expedición a la Nueva España eligiendo a quienes habrían de acompañar al aragonés.
En contra de lo que pueda pensarse por la actividad descrita, no logró entroncar las expediciones americanas con el Real Jardín pues estas dependieron, siempre, de la Secretaría de Indias y el Botánico, se financió con fondos del Real Tribunal del Protomedicato, y a él quedaba sujeto.
Hombre de amplia cultura, su análisis de las aguas de Trillo de 1778, realizado a petición del Rey, por medio del conde de Floridablanca, don José Moñino y Redondo, debió causar sensación, pues a su lectura en sesión pública acudieron según Gutiérrez Bueno los médicos, cirujanos y boticarios de ocho leguas a la redonda.
Casimiro Gómez Ortega declaró que; “el conocimiento exacto de las virtudes del agua solo se puede adquirir con exactitud por medio de una análisis o examen químico”. En los análisis hizo ensayos cualitativos y la recogida de gases a pie de manantial, evaporación en perol de plata y tratamiento del residuo. Aunque sus resultados distan bastante de los actuales, su análisis marcó un hito en la historia, iniciándose así la época moderna de la química.
Su influencia fue decisiva para el traslado, en el año 1781, del Real Jardín Botánico de Madrid desde la Huerta de Migas Calientes, en las afueras de Madrid, a su actual situación en el Salón del Prado.
Publicó en 1785 un “Curso Elemental de Botánica”,
libro de texto de todos los botánicos españoles de su tiempo y también una excelente “Flora española selecta”, en 1791, además de monografías sobre la cicuta, la pimienta de Tabasco, etc. Los últimos años de su vida se vieron empañados por su animosidad contra quien había de sucederlo, el eminente Botánico Antonio de Cavanilles. Frustrado y alejado de los órganos del poder, falleció en Madrid en agosto de 1818, en plena canícula estival, un tiempo que le producía un marcado estado de languidez, contaba setenta y siete años de edad. Murió sin descendencia, como su tío, cuya larga sombra le persiguió durante toda su vida.Este artículo es de la revista "Balnea": "Cien años de análisis de las aguas Mineromedicinales" Francisco Armijo Castro. Número 5 (2012) Serie de monografías. PUBLICACIONES UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID.
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| Carta de Don Casimiro Gómez Ortega a Don Antonio Palau informándole de su estancia en Londres; espera encontrar carta suya en París |










