miércoles, 13 de julio de 2022

UN PASEO POR AÑOVER DE TAJO Y SU HISTORIA - 6 ESCENARIOS PARA 6 MOMENTOS HISTÓRICOS. 3ª Representación

3º REPRESENTACIÓN 

1475- 1480 - Añover de abajo se muda a arriba 



JUGLAR

¡Acercaos acercaos!

¡Espectadores míos!

¡Que aquí se os quiere bien!

¡Quedaos en silencio y prestad atención!

Os voy a relatar

el declive y el renacer

de un mismo Añover.

En el Siglo XV nos hallamos cuando en 1435,

Añover estrena al vigésimo Señor,

es el Arzobispo de Toledo

Don Juan de Cerrezuela, el nuevo gestor

Poco tiempo después...

es manifiesta la falta de interés

Se convirtió en desbarajuste por la

vista gorda del Arzobispado,

añadiendo el abuso de poder

al pueblo llano por parte de un villano

Ese villano era el alcaide del “castillo”

sin sentar en el banquillo

encarcelaba al obrero

por reclamar su puchero

El lugar de Añover mengua, de 55 a 12

moradores, a consecuencia de las injusticias ,

huyen los labradores.

Dejando atrás el campo fértil,

marchan buscando un nuevo amo

que les de amparo y

que no fuese un tirano.

A la vez...

El poder de los Señores feudales

rivaliza con el dominio de los reyes,

los vasallos son los que más pierden,

por carecer de leyes.

La ubicación de “Añover de abajo”

en los márgenes del Tajo

es malsana, padece los desbordamientos

del río un día sí y al otro también,

el poblado se vuelve insalubre,

por que la humedad todo lo cubre,

provoca enfermedad y

se convierte en complicado habitar.

Por ello en 1475 poco a poco, los pobladores de

Añover de abajo se van trasladando

hacia el norte,

ocupando un altozano,

subiendo el atajillo

repleto de esparto y tomillo.

Allí en lo alto,

ya existía una solitaria construcción,

la ermita de San Bartolomé,

les proporcionaba protección.

Habitada por un ermitaño

que les recibió un tanto huraño.

pero...

Tres eran, eran tres,

los que se oponían ver crecer

a Añover en lo alto del cerro

El Rey, la Iglesia y el Concejo,

ninguno de los tres atendían a consejo

ninguno de los tres sabían

que los de Añover, borrías... no tenían,

desafiando al poder

subieron la linde y se plantaron junto a

la ermita, sirviéronse de su agua y respiraron el

aire sano, observaron desde lo alto, el lugar... anegado

se dijeron: aquí nos quedamos.

Esos fueron los primeros,

los segundos pocos días después,

los terceros y los cuartos, en poco menos de un mes

subieron por la linde, más y más multiplicando los pies.

Construyeron sus casas, con piedras y barro

comenzaron a dar vida con animales tirando del carro.

A un territorio austero, en amable le convirtieron

Durante varios años convivieron los dos Añover

el viejo y primitivo,

con el joven y vivo,

dos poblados con misma denominación

y diferente ubicación.

El más antiguo terminando por desaparecer,

el más joven nos ha visto crecer.

Con un carácter atestao e insistero,

consiguieron los de Añover lo que se propusieron.

Diálogo “Añover de abajo se muda a arriba”

Personajes

Mujer: Blanca

Hombre: Tristán

Ermitaño: Zacarías

 

Tristán y Blanca (en estado de gestación), Tristán lleva al hombro una especie de lona, en la que porta las pocas pertenencias de la pareja.

Suben el cerro, siguiendo el atajillo, llegan hasta la ermita de San Bartolomé.

Desde lo alto, obtienen una panorámica, del cauce de el Tajo. Las tierras y el poblado anegados por los desbordamientos del río.

Se dicen entre ellos...

Tristán: Compadezco a los que allí abajo quedan. Ha sido difícil, tomar esta decisión, seguir viviendo en Añover nos hubiera hecho unos desgraciaos. Ahora tenemos que partir de cero y levantar un nuevo hogar.

Blanca: Atrás hemos dejao a padres y hermanos, se quedan padeciendo (tristeza, sollozos), prométeme Tristán que, en un futuro cercano volverán a reunirse con nosotros.

Tristán: Te aseguro, Blanca. Que más pronto que tarde, disfrutarán de este aire sanador, al igual que hacemos nosotros. Tienen el coraje y la gallardía, les falta el empujón, de esto último ya me hago yo, el cargo.

Blanca: No podemos errar y volver a “el lugar” ¡Nuestro hijo/a tiene que nacer aquí! Como futuros padres tenemos la obligación de apartar a nuestro hijo de la miseria y ofrecerle la oportunidad que nosotros mismos nos hemos otorgado.

¡Va a ser el primer nacido en el nuevo “Añover de arriba”!.

Sonríen y se dan un abrazo. En esto que...

(Se oye ruido que proviene de los alrededores de la ermita)

Se miran y se dicen un tanto asustados: ¡ssssssssshhh! se hace uno al otro el gesto de guardar silencio.

Tristán: ¡Parece, que hay alguien...! ¿Quién anda ahí?(tarda unos

Zacarías: ¿Cómo que quién anda ahí? Soy Zacarías. Vivo en esta cueva, este es mi hogar. ¿Quienes sois, a que habéis venido?

Blanca: Somos vecinos de “el lugar”, ya sabe... de Añover. Anda que... ¡Vaya susto nos ha pegao, usté! No imaginábamos que pudiera haber alguien por aquí.

Zacarías: Ah, si “el lugar”, me parece que... está en decadencia, no pasa por su mejor momento. Desde aquí, veo como los campesinos, escapan cada día de ese lodazal, a territorios de mayor bonanza. Mi intención no era asustarles, no es costumbre encontrar gentes por estas tierras. ¿Qué demonios están haciendo por estos cerros? Por aquí arriba, no hay mucho que hacer.

Tristán: He de reconocer que está en lo cierto, Añover se desangra, parece que haya caído una maldición sobre el poblado. Llevamos décadas sufriendo los abusos de la autoridad. ¿Y el río?. ¿Que le voy a decir del río?, nos lo pone difícil, no nos quiere en su ribera. Hemos venido para quedarnos, estamos buscando un lugar donde construir un hogar.

Zacarías: ¿Construir un hogar en este cerro?

Blanca: Sí, como usté bien ha dicho. En el Añover de abajo, está mu mal la cosa. El ambiente allí se ha convertido en lúgubre, muchos enferman y pocos se salvan, este lugar nos parece idóneo para comenzar de cero, nos queda mucho por hacer. Soñamos con que en poco tiempo, vecinos y nuestras familias, se unan a nosotros y entre todos, construir un nuevo Añover

Zacarías: ¿Quieren decir que después de ustedes vendrán más?

Blanca: Sí, es lo que deseamos, pero... Les retiene el miedo, el concejo con el alcaide a la cabeza intenta disuadirlos y les advierte de las consecuencias por mudarse. Nosotros, tal vez hayamos pecao de temerarios, pero nos puede más el porvenir de nuestro hijo.

Tristán: Estamos mu agradecios al río nos ha proporcionao agua, madera, caza y tierras fértiles, en cambio ahora se ha convertio en el origen de nuestra desgracia, el agua... enfanga las tierras y se mete en nuestras casas, eso nos ha traído enfermedad, además llevamos años sometíos al abuso por parte de la iglesia y los señores feudales, nos hacen pagar muchos impuestos y estamos ahogaos.

Zacarías: Desde que era niño, no he vivido en comunidad, pero les entiendo. Incluso, se me hace extraño hablar con ustedes. También fui mozo aunque no lo parezca, desde entonces he llevado una vida solitaria, no suelo relacionarme con otras personas. Ese es mi modo de vida y este es mi retiro donde cultivo en paz mi propia vocación cristiana y espiritual. Discúlpenme ustedes, les pareceré un bicho raro.

Tristán: No se preocupe usté, Dios nos libre de juzgarle, somos gente de paz. Es un modo de vida muy diferente al que hemos llevado nosotros, siempre acompañados y rodeados de familia y vecinos, tiene sus cosas buenas y regulares, no se vaya usté a pensar, que es mejor nuestra manera, que no es así.

Blanca: Perdone, usté Zacarías. Hemos llegao esmayaos y con sed.

¿Podría usté darnos una poca de agua?

Zacarías: ¡Sí, claro! Quédense aquí, vuelvo enseguida.

(Mientras esperan a que el hombre les ofrezca el agua, observan el huerto bien cuidado, tiene tomates, varios tipos de hortaliza, muy lustrosos).

(Al instante sale Zacarías con dos cuencos de barro, rebosantes de agua. El hombre y la mujer se la toman de una sentá).

Blanca: ¡¡buaaaa!! ¡Este agua sabe mu raro!

Zacarías: Disculpe usted que me he confundido de vasija... Tome de esta otra, que es caída del cielo, en los días lluviosos hago acopio.

Blanca y Tristán: Muchas gracias, está mu rica.

Zacarías: El agua que emana del manantial que hay debajo de la ermita, tiene multitud de propiedades. Aunque no me sirve para beber, por ser gorda y salitrosa, pero sí para regar el huerto y que beban los animales. Antes que yo, en esta cueva habitaron otros inquilinos, los hubo hasta musulmanes, con eso se lo digo, todo. Lo que pasa es que con la reconquista cristiana, ya sabe... se tuvieron que marchar. Desde tiempos inmemoriales, esta agua goza de magnífica reputación.

Blanca: Ya ves, tan cerca y nosotros... no habernos enterao hasta ahora. Con la miseria que hemos pasao allí abajo. Por cierto, da gusto ver el huerto, que lustre y hermoso lo tiene to.

Zacarías: Mi tiempo y trabajo se lleva. No se vaya usté a pensar, ¡eh!. Gracias, al huerto y a esta agua, me suministro todo el año. Con algo de suerte, de cuando en cuando algún conejo o perdiz cae en las trampas que tengo esparcías por estas tierras. Eso me permite sobrevivir.

Blanca y Tristán: ¿Sabe Zacarías? No pretendemos molestarle, ni entrometernos en su vida. Es que... como le hemos dicho hace un momento, buscamos un lugar seguro en el que sentirnos protegidos, al amparo de San Bartolomé.

Zacarías: No tengo ninguna autoridad, sírvanse ustedes y elijan el enclave que más les convenga, para su casa. Desde joven he sido indiferente a los ojos de la gente, eso hizo, que no tuviera más compañía que mis propios pensamientos y buscar el retiro en lugares como esta ermita. Por cierto ¿Dónde van a pasar la noche? Un poco más arriba de donde nos encontramos hay unas cuevas, en las que pueden encontrar cobijo.

Blanca: Muchas gracias por aconsejarnos, esta noche, preferimos dormir a la intemperie, a las noches venideras nos refugiaremos en una de las cuevas que hay a poco de aquí, hasta que construyamos una casa ,va a ser nuestra primera noche sobre el cerro en el que se asentará el nuevo Añover, estamos contentos de disfrutar de este ambiente sano, pisar este terreno y ser los primeros de lo que esperamos sigan muchos más. Llevamos algunos enseres que nos protegerán del relente de la madrugada. En cuanto el sol se esconda y se haga la oscuridad, la luna y las estrellas, nos prestarán el techo más inmenso que nadie haya tenido.

Zacarías: A ustedes que van a ser los nuevos pobladores del “Añover de arriba”, por tanto mis primeros vecinos, para que se lo cuenten a las generaciones que están por venir y puedan gozar de ello, permitan que este anciano se tome la licencia de darles esta recomendación.

Les digo que el cielo de este lugar desde el propio cerro, tiene magia.

En las noches de verano, guardando silencio, observo las estrellas, allí tan inalcanzables, sin embargo al poco rato un millar de luces parpadean a mi alrededor, las luciérnagas vienen a visitarme, es... como si las estrellas bajaran, casi puedo tocar el cielo con mis manos. He peregrinado por varios territorios del Reino de Castilla en mi extensa vida, les puedo asegurar que el encanto de este lugar es lo más parecido al paraíso sin despegar los pies del suelo.

No olviden ponerlo en práctica esta misma noche.

¡Qué Dios les bendiga!

Blanca y Tristán: Así haremos

Durante la madrugada, Tristán y Blanca, insomnes e incapaces de dormir. Por la hermosura de la noche. Se hacen estas preguntas:

Tristán: ¿Si tenemos una hija, como te gustaría llamarla?

Blanca: Se llamará Esperanza, ¿y si es varón?

Tristán: Bartolomé.

Blanca y Tristán: ¡Qué venga sano!, le educaremos para que sea un hombre o una mujer, leal y honesto consigo mismo y para con los demás.

Con el recuerdo del firmamento más hermoso que ha visto hasta entonces,

Tristán toma la decisión de salir a primera hora dirección a “el lugar”

Tristán: En cuanto desaparezcan las estrellas y antes de que asome el sol, emprendo camino a “Añover de abajo", he de anunciar y convencer a nuestras familias y vecinos que se despojen del temor, se armen de valor y que aquí sobre esta terraza, otra vida será mejor.

Juglar: Esta ha sido la hazaña de dos añoveranos, que pueden haber sido los antepasados de cualquiera de nosotros.

Arriesgaron, fueron pioneros y abrieron camino a los que vinieron después.

Nunca es tarde para romper con todo.

Nunca es tarde para empezar de cero, y...

Nunca es tarde para aprovechar una oportunidad.

En homenaje a las generaciones que habitaron estas tierras.

¡Muchas gracias por asistir! Y acompañarnos en este viaje.

Autor de la obra: Luis Javier Escribano Gómez

ELENCO:

Juglar: Inés Gómez Rodríguez

Tristán: José Manuel Velarde González

Blanca: Alicia Ramos Valenciano

Zacarías: José Luis Villasevil Rodríguez

Guitarra: Mario López Gómez

Montador de decoradosJosé Manuel Velarde 

Director: Ernesto Duque

Narrador del paseo: Javier Rodríguez

Coordinador del paseo: Francisco García

Enlaces:

UN PASEO POR AÑOVER DE TAJO Y SU HISTORIA - 6 ESCENARIOS PARA 6 MOMENTOS HISTÓRICOS. 2ª Representación

UN PASEO POR AÑOVER DE TAJO Y SU HISTORIA - 6 ESCENARIOS PARA 6 MOMENTOS HISTÓRICOS. 4ª Representación

Añover de abajo se muda a arriba, 1475-1480. Teatro itinerante en Añover de Tajo, nuestra historia, 6 de julio de 2024 Ermita de la Virgen de la Soledad















martes, 12 de julio de 2022

UN PASEO POR AÑOVER DE TAJO Y SU HISTORIA - 6 ESCENARIOS PARA 6 MOMENTOS HISTÓRICOS. 2ª Representación

 2º REPRESENTACIÓN 

1222 - CARTA PUEBLA DE AÑOVER DE TAJO


El momento de la representación es en un imaginario otoño de 1221, una nutrida tropa comandada por el Rey Fernando III El Santo y su alférez Don López de Diego camino de Toledo, llegada la noche son sorprendidos por una potente tormenta a su paso por Annoover, deciden resguardarse en un pequeño castillo que está en el llamado Cerro de la  Vega.

La escena en un salón del trono de campaña. En él tres tronos el principal para el Rey Fernando III El Santo, los otros dos para su esposa la Reina Doña Beatriz de Suabia y para la Reina madre Doña Berenguela de Castilla, las reinas están acompañadas de sus damas de la corte, ante ellos el Alférez del Rey Don López de Diego, también un grupo de mujeres canta un romance castellano.

López: Dios sea con vos, su majestad, ¿Qué tal la noche?, menudo temporal cuando llegamos, agua, granizo, aire…

Fernando: ¿Qué esperabais López? Estamos en otoño, quedé dormido en el jergón al tumbarme, ¡Por Dios que estaba cansado!. Por cierto ¿A qué lugar llegamos?

López: Algunos hombres que conocen la zona dijeron que llegábamos a Annover que tiene un cerro con castillo y cillero en el que estamos, en mitad de la vega del Tajo.

Fernando: Tenéis que contármelo todo como siempre, y las gentes ¿Cómo nos ha recibido?

López: En laudes, aprovechando que ha escampado he enviado dos patrullas, luego me dirán. De los del castillo y alrededores, cuando llegamos fue en grupos dispersos y empapados, no imponíamos mucho. Nos recibieron bien, y en maitines ya salían a sus labores.

Berenguela: Dios mantenga, Don Fernando hijo, López, descansamos unos días aquí, y partimos para Toledo, Doña Beatriz necesita tener cerca una partera, dicen las mujeres de Annover que estamos a una jornada de camino.

López: Que Dios os guarde señoras, su majestad.

Beatriz: Doña Berenguela doy gracias a Dios por teneros conmigo, Don Fernando, en nonas podemos leer el Beato Corsini después de los rezos a nuestra Señora. He pedido que nos canten canciones de Annover.

(Entran varias mujeres de Annover y se disponen los tres a oírlo, canción:   Adela y Juan)

 López: Dios sea con vos, sus majestades, vengo a informaros de Annover, deciros que son en su mayoría buenos cristianos que han venido huyendo de distintos sitios, de Toledo, Ocaña, incluso del reino de Navarra, vieron buenas tierras de cultivo, arboleda, agua,… y al abrigo de este Castillo se han ido aposentando.

Como os digo son buenos cristianos, alguno un poco descarado, pero

desde la bondad, nos han traído grandes presentes, pan reciente, coles, alcachofas, calabazas, cebollas, judías para gachas, capones, patos y gansos, hidromiel, vino, incluso unos mazapanes, los cocineros ya están preparando con mucha alegría, seguro que estos labriegos no comen tan buenas viandas todos los días.

Berenguela: Sabed que, a nosotras, las mujeres de Annover amén de tratarnos como a reinas, nos han contado todo sobre la zona, y digo que "to-do", nos han contado hasta como hacer algunos guisos, y alguna buena mujer se ha ofrecido como partera, llegado el caso. También nos han referido sobre los ataques y tropelías de infieles y ladrones que padecen.

Fernando: Veo que Dios os guía en vuestras averiguaciones, también sería de buenos cristianos y en justo agradecimiento que junto con la reina Beatriz, mi futuro hijo Alfonso y el beneplácito de nuestra madre Doña Berenguela, concediéramos a los annoveranos, carta puebla conforme a los fueros y costumbres de la capital, Toledo, tanto para ellos como sus descendientes, y a más castellanos que han de venir a poblar la villa de Annover.

Así que en buena hora ordenad a los escribanos que se ocupen de hacerla, y que en ella queden tanto mis derechos como los del clero, y los padecimientos de los que quebranten los establecido en la carta, también deben confirmarla todas las señorías que representan a la Santa Iglesia en este nuestro reino y los miembros de mi Corte.

Anunciamos también a estos hombres y mujeres de la villa de Annover, que una vez nacido mi hijo Alfonso e iniciado ya el invierno volveremos por aquí para hacer la entrega de esta más que merecida carta puebla.

ADELA Y JUAN (Romance cantado)

 Y una niña y un niño

Que se querían y se adoraban

Y un día al salir juntos

A pasear a pasear

Juan dime que te pasa

Que estás tan triste

Que estas tan triste

Pues ya si no me quieres

Pues me lo dices

Pues me lo dices

No que ya no te quiero

Que quiero a otra

Que quiero a otra

Que la han visto mis ojos

La más hermosa

La más hermosa

Y el lunes por la tarde

Cayó en la cama

Cayó en la cama

Vino sus amiguitas

A visitarla

A visitarla

Y una de sus amigas

Que ha ido a verla

Que ha ido a verla

Por ver qué tal se encuentra

La pobre Adela

La pobre Adela

Adela de mi alma

No pienses en tu Juan

Que con tu amiga Dolores se va a casar

Ya lo sabía

Ya lo sabía

Que mi amiga Dolores

A Juan quería

A juan quería

Madre querida madre

Coge una silla ponte a mi lado

Que antes de morir quiero

Darte un recado

Darte un recado

Si vienen mis amigas

A echarme flores

A echarme flores

Deja que pasen todas

Menos Dolores

Menos Dolores

Si viene Juan a verme

Después de muerta

Después de muerta

No le dejes de entrar

Cierra la puerta

Cierra la puerta

Y si pasara

Y si pasara

No dejes que bese

Mi linda cara

Mi linda cara

A las seis de la tarde

Pasó el entierro

Pasó el entierro

Juan que estaba en la puerta

Se metió dentro

Se metió dentro

Ha recordado su imagen

Y la ha besado

Y la ha besado

Adela de mi alma

Ya me has dejado

Ya me has dejado

Novios si tenéis novia

No la dejéis

No la dejéis

Que es una tontería

De la que hacéis

De la que hacéis

Yo la he tenido

Y la he dejado

Y la he dejado

Y Dios para castigarme

Se la ha llevado

Se la ha llevado

ELENCO: 

AUTOR Y DIRECTOR: Javier Rodríguez Sánchez

Rey Fernando III el Santo: Rodrigo Moreno

Doña Beatriz de Suabia: Noelia Aranegas

Doña Berenguela: Candelas Guutiérrez

López de Diego: Daniel Albarrán

Grupo de mujeres de Annover: Alcira de la Fuente, Begoña Carmena, Conchi Parra, Mari Parra, Mercedes Fernández y Yoli Carmena.

Damas de las reinas: Cloe Gutiérrez, Consagración Carmena, María Rosa Gómez, Pepa Herrando, Sagrario Carmena, Lola Orgaz, Isabel Estévez y Cristina González.

Equipo de decoradosBea, Alejandro García, Carlos, Daniel Albarrán, Dimas Arribas, Eduardo Albarrán, Ernesto Duque, Francisco López. Goyo Almagro, Ignacio García, Jaime García, Javier Rodríguez, Joaquín Albarrán, José Manuel Velarde, Laura Gutiérrez, María Mar García, Olga Carmena, Santi Blanco, Ramón Sánchez.

Montadores de decoradosRamón, Goyo , Domingo.

Colaboración en la confección de los escudos de Castilla del Centro Ocupacional "Los sueños de la Vega"

Narrador del paseo: Javier Rodríguez

Coordinador del paseo: Francisco García

UN PASEO POR AÑOVER DE TAJO Y SU HISTORIA - 6 ESCENARIOS PARA 6 MOMENTOS HISTÓRICOS 1ª Representación

Representación de 2024:

Concesión de la Carta Puebla de Añover, 1222. Teatro itinerante en Añover de Tajo, nuestra historia, 6 de julio de 2024 Ermita de la Virgen de la Soledad









lunes, 11 de julio de 2022

UN PASEO POR AÑOVER DE TAJO Y SU HISTORIA - 6 ESCENARIOS PARA 6 MOMENTOS HISTÓRICOS 1ª Representación

 1ª REPRESENTACIÓN

AÑO 220 A.C., CARPETANOS VS CARTAGINESES



JUGLAR:

Un redoble de tambor llama la atención del público.

Un juglar al lado del tambor grita:

¡Vengan vecinos vengan!

Cuando se ha hecho coro comienza a recitar con voz fuerte y ampulosa:

  

Les quiero contar amigos una historia singular ganada siempre por buenos, los perdedores no lo quisieron contar.

 

Y no empiezan en los romanos comienza siglos atrás con mil héroes y villanos que vivieron y murieron en este sacro lugar.

 

Carpetanos los llamaban y ya os hablo de Añover carpetanos que en el Tajo cazaban pescaban y  podían beber.

 

Es una historia muy larga tan larga, tan larga que he de acortar. Os contaré una batalla que hubo cerca del lugar.

 

Aníbal era un gran jefe de un Ejército singular, de africanos elefantes, caballos y soldados…,  sin contar,

 

que un verano de calor
querían cruzar el río para volver a Cartago después de luchas y líos

 

Llevaba el ejército africano esclavos, ganados, granos  que con violencia arrancaron en tierras del norte hermano.

  

Aparece una mujer (M) vestida con harapos y con muchos y despeinados pelos, preguntando a un hombre barbudo (H1), mal vestido de guerrero, grande y armado de una gran espada.

 

M. ¿Tu estuviste en la reunión del río Tajo?

H1. Si claro, es la reunión más grande que se ha hecho. Estaban los jefes de todas las ciudades y aldeas de los alrededores con sus gentes de armas dispuestos a luchar en unión ¡lo que nunca se hace! Fue muy emocionante ver a todos los pueblos carpetanos juntos.

Además estaban grupos de vettones y de vacceos del norte que habían venido huyendo del gran ejército que les atacó. 

Hubo un conclave de jefes, yo estuve de guardia de la tienda y luego salió Hilerno jefe de Toledo y nos contó que los del norte, vettones y vacceos sabían cómo luchaban los que venían a nuestras tierras.

M. Yaaa, ¿Y cómo venían?

H1. Pues venían un gran número de guerreros, con gran organización y armas. El jefe de ellos, Aníbal, traía muchos jinetes africanos númidas, también traían carros de guerra y grandes alifantes. No convenía una lucha en campo abierto, no nos convenía que la lucha fuera a caballo, como muchos de los nuestros querían, a los pueblos del norte los masacraron cuando salieron de las ciudades a luchar.

M. Bueno y ¿entonces que hicisteis?

H1. Los jefes decidieron esperarles en el vado del río por donde tenían que cruzar, sobre todo porque venían muy cargados, con mucho grano y mucho ganado que habían robado a nuestros hermanos del norte.

Nuestra gente estaba muy animada, era una fiesta, si vencíamos el botín era grande. Hubo una gran comilona y mucha hermandad, lo pasamos muy bien.

Se reunieron tod0s los adivinos, unos leyeron el vuelo de las aves, otros estudiaron las vísceras de los animales sacrificados. Las famosas augures del río leyeron los mensajes de las ninfas Barcilienses en la corriente de agua y en los árboles… 

M. Que interesante ¿Y qué dijeron los augures?

H1. Todos los adivinos hablan mucho y muy enrevesado. Yo entendí que Aníbal era un protegido de los dioses pero que nosotros tendríamos un día bueno para vencer lo que produjo gran alegría, en un día les venceríamos.

M. Vosotros erais muchos, ¿Ellos también eran muchos?

H1. Si, se acercó a cruzar el río un ejército enorme. Yo me subí a un árbol y desde la altura pude ver lo que nunca había visto, iban por grupos, cada grupo llevaba las mismas armas, con corazas, escudos y cascos. 

Traían muchos caballos y detrás carros con cuchillos en la ruedas tirados por cuatro caballos, traían unos monstruos horrorosos con colmillos grandes y patas gordas que tiraban más que 20 caballos, dicen que se llaman Alifantes. 

Detrás los grupos de a píe con columnas de esclavos, carros con grano y grandes rebaños de ganado.

Nosotros les observábamos y esperamos escondidos en los sotos más frondosos a la orilla del río.

M. Pero os sacudieron ¿N0?

H1. No, no, el primer día de batalla, ellos trataron de entrar en el soto con caballos ligeros, pero desde los árboles y por todos lados les descabalgaban y sufrieron graves pérdidas. Después entraron con guerreros a píe y les plantamos cara les dimos bien. La lucha fue muy encarnizada murieron muchos de ellos. 

Luchamos y luchamos hasta el anochecer, ya estaban vencidos pero con la noche nos retiramos a la otra orilla para rematar la faena al día siguiente. Pero sabes, … es un mal bicho ese Aníbal.

M. ¿Y qué pasó el segundo día?

H1. Mejor que te lo cuente Caraca que fue con sus dos hijos, mira por ahí viene.

 

(Aparece otro guerrero (Caraca), este gordo y con un llamativo descalabro en la cabeza)

 

M. ¡Hola Caraca! ¿Qué te ha pasado en la cabeza? 

Caraca. Una desgracia ¡Con lo bien que nos fue el primer día! El segundo día fue una desgracia.

M. ¡Pero con lo contento que ibas a la lucha! ¿No decías que ibas a traer muchas riquezas?

Caraca. Si hubiera podido…. Con todos los carros cargados que llevaban,… me habría traído uno y mis hijos otro.

M. ¡Qué mala suerte! Y encima descalabrado.

Caraca. Pues la lucha la llevábamos bien, casi los habíamos vencido. La pena es que comenzamos a luchar tarde, todo empezó al mediodía, los combates se prolongaron y la noche se nos echó encima.

Nos tuvimos que retirar a la otra orilla del río, de noche no se lucha y la gente estaba muy cansada. Pusimos centinelas y a dormir.

Al amanecer volvimos a por ellos, queríamos rematar la faena.

M. Si claro, creo que la rematasteis bien.

Caraca. Este segundo día fue una desgracia. Nos estaban esperando en su orilla del vado del río. 

Dejaron pasar el río a los primeros, pero pronto cortaron el paso por su orilla con caballos y alefantes. Debieron tomar esas posiciones por la noche, nosotros casi todos cruzábamos el río a pie y con el agua no podíamos movernos bien. 

A mí me pillaron cruzando el vado, uno chiquitito montado en un caballo negro llevaba la cachiporra más larga de todos y me sacudió por detrás.

M. Pero si te llevaste a tus hijos, no te avisaron.

Caraca. No me dio tiempo a nada, con el agua a la cintura apenas me podía mover y ellos nos estaban esperando montados en sus caballos. 

Cuando me pegaron el trastazo en la cabeza me llevó la corriente del río y eso me salvó. Mas abajo me sacaron mis hijos, que no habían cruzado el río y luego me lo contaron.

AUTOR: Félix Alejandro Sánchez Sánchez.

ELENCO:

Juglar: Félix Alejandro Sánchez

Hombre 1: José Ignacio Molina

Mujer: Cándida Delgado

Caraca: Julián Madrid

Niños: Alonso Arribas, Ana García, Aurora Arribas, Hugo Gutiérrez y Pablo García

Equipo de decorados: Bea, Alejandro García, Carlos, Daniel Albarrán, Dimas Arribas, Eduardo Albarrán, Ernesto Duque, Francisco López. Goyo Almagro, Ignacio García, Jaime García, Javier Rodríguez, Joaquín Albarrán, José Manuel Velarde, Laura Gutiérrez, María Mar García, Olga Carmena, Santi Blanco, Ramón Sánchez.

Dirección: Ernesto Duque

Narrador del paseo: Javier Rodríguez

Coordinador del paseo: Francisco García




















sábado, 9 de julio de 2022

75 aniversario de la Plaza de Toros de Añover de Tajo, la del Tío Venancio

“ La plaza de toros de Añover de Tajo merece ser un lugar de peregrinación, al menos, una vez en la vida. Una delicia para los sentidos. Una...

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